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Hikonu 32
Porque se come pescado en Shabat ?
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B"H
Shalóm Uvrajá
Estimado Iehudí, en esta oportunidad transcribo una editorial del Rab. Tzví Grunblatt que en su oportunidad escribió para Jabad Magazine, que me pareció actual.
Feliz Janucá
Rabino Shlomó Tawil
Son muchos los milagros ocurridos que recordamos en Janucá. Sin embargo, el que más se destaca es el milagro de las luces, por lo cual encendemos el candelabro durante ocho noches, aumentando una luminaria en cada noche.
Específicamente, este milagro consistió en que cuando los Jasmoneos quisieron encender el candelabro del Templo, no encontraron aceite ritualmente puro para encenderlo, hasta que buscando encontraron tan solo una pequeña vasija de aceite, con cantidad suficiente para encender durante una sola noche.
Ocurrió un milagro y el aceite duró ocho noches hasta que trajeron aceite ritualmente puro. En el Talmud es ese el único milagro que se menciona con motivo de la fiesta. ¡Cuánto aprenderíamos si simplemente prestáramos atención a nuestra historia y a las claras enseñanzas de nuestros Sabios!
Prestemos atención: si la epopeya de Janucá hubiera ocurrido hoy, y a cargo del Templo hubieran estado los dirigentes y muchos "líderes espirituales" de hoy en día, y se hubiera estado frente a esta misma situación -hay que encender el candelabro y no hay suficiente aceite puro, ¿qué hubieran hecho? Por supuesto hubieran planteado todo tipo de argumentos razonables: mejor encender con aceite impuro que no encender. Es más importante que la gente vea el candelabro encendido que entrar en algo tan sutil como si el aceite es puro o impuro, en momentos o situaciones como la actual no hay que prestar atención a detalles tan "ortodoxos", etc. etc. Como resultado: ¡No hubiera habido un milagro de Janucá, ni Janucá!
Janucá es la fiesta de la supervivencia judía frente a la asimilación. Purim es la victoria sobre el antisemitismo.
Janucá nos enseña que el milagro de que la luz del Judaísmo no se apague, ocurre tan sólo para quien es fiel a la Santidad del Judaísmo. Si ocurrió un milagro de Janucá fue sólo porque los judíos vencedores -los no helenistas, los antiasimilacionistas- sabían que el aceite del Templo tiene que ser "puro", de lo contrario, no hay candelabro. Que la santidad del templo y su luz no dependen de los criterios de marketing o de la superficialidad del ojo humano (que no ve la diferencia entre lo "puro" o "impuro") tampoco de lo que va a convocar más o menos gente, sino de qué es lo que manda Di-s en Su Torá.
En términos modernos, digámoslo claramente, los Jasmoneos eran los "fanáticos atrasados" seguidores de la torá de Di-s, y los helenistas, los "iluminados" que se manejaban con criterios modernos "razonables". Pero en términos siempre vigentes y constantes, los Jasmoneos eran los leales a su fe, los íntegros y profundos, mientras que los helenistas eran los oportunistas superficiales que se impactaban por el "sistema" y cultura de la mayoría.
Preguntémonos entonces con sinceridad, ¿puede acaso un joven judío argentino hacer frente a la asimilación y comprometerse incondicionalmente con la continuidad judía si no recibe una educación con mentalidad jasmonea?
El resultado está desgraciadamente a la vista. No busquemos más excusas, no perdamos más tiempo. Introduzcamos torá y Mitzvot en todas las instituciones y sigamos el ejemplo de Janucá. Veremos el milagro.
Comedor Comunitario
En Beit Jabad Rosario funciona todos los mediodías de lunes a viernes, un comedor comunitario para todo Iehudí que no tiene los
suficientes recursos en forma
totalmente gratuita, con un menú exquisito y rico en
proteínas. Si Ud. lo necesita o conoce a alguien en esta situación contáctese con Beit Jabad.
Es importante destacar, que el comedor se mantiene gracias a personas que con un gran corazón y una mano generosa colaboran con esta obra humanitaria. Si Ud. lo considera importante acérquese a Beit Jabad para contribuir, no espere que lo llamen. Una de las opciones es ser padrino del comedor un día en el año, es decir que los necesitados comerán ese día en su mérito, por la suma de $50.- El día lo elige Ud., por ejemplo el día de su cumpleaños o el Iortzait de un ser querido.
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Durante el Ciclo Lectivo que acaba de culminar, nuestra cocina proveyó de viandas con comida a muchos chicos de la escuela J. N. Bialik y a particulares que encargaban a un costo accesible y lo más importante cumpliendo las leyes del Casher. Asimismo Iehudim de otras ciudades que estaban de paso por la ciudad, encontraban en Beit Jabad el lugar donde poder obtener un almuerzo Casher.
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Durante el verano, el comedor comunitario seguirá funcionando, como también el servicio de viandas a domicilio, por lo tanto esperamos su encargue para los mediodías de lunes a viernes, hágalo con anticipación.
En nuestra cocina se preparan menúes para fiestas, casamientos, Bar y Bat Mitzvá, cumpleaños, etc. no dude en consultar.
Delicias de
Janucá
de "Rumbo a tu judaismo"
SUFGANIOT DE VERDAD, VERDAD…
Ingredientes:
l/4 de taza de levadura
1-1/2 tazas de agua tibia
l cucharada de azúcar
3 huevos
l/2 taza de aceite
1 cucharita de extracto de vainilla
l cucharita de cáscara de limón rallado
6 ó 7 tazas de harina
Aceite para freír
Azúcar Impalpable
PREPARACION: 5 a 6 docenas.
Se pone en un recipiente pequeño, la levadura el agua y el azúcar y se deja reposar por algunos minutos. En un recipiente grande se mezclan los huevos, el aceite, el azúcar, la vainilla y la cáscara de limón. Se agrega la mezcla de la levadura y la harina hasta hacer una masa blanda, -menos blanda que la de jalá.
Se amasa por algunos minutos y se deja reposar por una hora u hora y media, hasta que crezca al doble de su tamaño. Se abre la masa sobre una superficie previamente enharinada y se hacen formas en círculo.
Se pone a calentar aceite y se echa en el, de a cuatro sufganiot, Se deja dorar por uno y otro lado. Se saca, se escurre el aceite y se le deja enfriar sobre papel absorbente. Se le espolvorea con azúcar impalpable.
Se sabe que la masa está lista para usar, si al poner un pedacito en un vaso de agua, ésta flota.
PANQUECAS DE QUESO
INGREDIENTES:
3 huevos
1 vaso de leche
1 taza de cottage cheese o queso blando
1 1/2 tazas de harina
1 cucharadita de polvo para hornear
1/2 cucharadita de sal
5 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
l/2 taza de aceite para freir
PREPARACION:
Se colocan todos los ingredientes menos el aceite, en un recipiente grande y se mezclan. Se calienta el aceite en una sartén. Con una cuchara grande se va poniendo de la preparación en el aceite. Se fríe por 2 ó 3 minutos por cada lado, hasta que estén ligeramente doradas. Se continua haciendo lo mismo hasta que se termine la masa, añadiendo aceite si es necesario.
Se puede servir cubierta de crema agria, salsa de manzana o syrop.
Alcanza para 12 panquecas.
El
Aceite Puro
de"Rumbo a tu judaismo"
El olivo como el pueblo de Israel, vive por miles de años y su producto más refinado, el aceite de oliva, ha sido a lo largo de generaciones vinculado al judaísmo. Su antecedente más remoto está en la paloma que envía Noé desde el arca para ver si las aguas habían bajado, y ésta regresa con una rama de olivo en su pico, como señal de que el diluvio había terminado y que había luz en el mundo. Israel fue llamado también "Olivo verde, hermoso en fruto y en parecer", (Jeremías 11:16) y se ha convertido en símbolo de paz en la tierra de Israel.
Las olivas destinadas a la comida son cosechadas cuando aún están verdes; las que serán prensadas en el lagar para extraer de ellas el aceite, son dejadas en los árboles hasta que se tornan negras.
Hoy, en Israel, siete tipos diferentes de olivas provenientes de todas partes del país llegan a un moderno lagar, provisto de máquinas automatizados destinadas a cumplir, en forma altamente tecnificada, todos los procesos que antiguamente requerían grandes esfuerzos y fuerza corporal para ser llevados a cabo.
En un lugar ubicado en Galilea, en el Kibutz Ein Dor, se encuentra en pleno funcionamiento un antiguo lagar, en donde se puede participar activamente en todos los pasos de aplastamiento, limpieza, formación de la pasta y aparición del aceite, que como el más liviano de los líquidos flota y es separado para su refinamiento.
Al encender en Janucá las luces con el aceite de oliva, evocamos aquel último frasco sellado por el Cohen Gadol que pudo ser utilizado para el encendido de la Menorá -aceite puro y certificado como tal - no sometido a la contaminación de los griegos quienes pretendían la asimilación de los judíos a su cultura caracterizada por el materialismo y la racionalidad en contraposición a la espiritualidad y la fe expresada en la pureza del estilo de vida judío, que a través de las generaciones ha iluminado al judaísmo hasta la actualidad.
Janucá en el Talmud
de "Jabad Magazine"
¿Has estudiado alguna vez un trozo de Guemará (Talmud)?
Si es así, ya sabes de su diversidad de temas y su serpenteante sistema.
También conoces la sensación de romperte la cabeza para entender un par de líneas difíciles, y la gratificación de lograr comprenderlas.
Si no lo has hecho, probablemente mires al Talmud como un libro cerrado escrito en hebreo (en verdad es arameo) sin vocales. El Rabino Adín Eben-lsrael (Steinsaltz) ha quitado este obstáculo produciendo un Talmud vocalizado, y ahora puedes encontrar también la edición Artscroll del Talmud, etc. Pero, ¿por dónde comenzar? Permíteme hacer una sugerencia. En mi opinión, no hay mejor trozo de Guemará para comenzar que Masejet (Tratado de) Shabat 21b - la historia de Janucá.
Ya deberías tener una pregunta. ¿Qué tiene que ver Janucá con Shabat?
Bienvenido al Talmud.
El segundo Pérek (capítulo) de Shabat analiza los diferentes tipos de mechas y aceites que pueden usarse para la luces de Shabat, y en este análisis, la Guemará se va por la tangente para analizar el aceite de Janucá y toda la historia de Janucá.
Pero, ¿por qué no tener un Tratado individual llamado "Janucá"? Después de todo, el Tratado sobre Purím se llama "Meguilá".
Se dan muchas razones a ello. Para citar apenas una: el gobierno de turno en la época de Rabí lehudá HaNasí, el Editor de la Mishná, sobre la que se basa Talmud, era Roma. Rabí lehudá HaNasí sintió que si escribía abiertamente acerca de la revuelta de los Hasmoneos contra los griegos, y la subsiguiente derrota, esto podría ser interpretado por los gobernantes romanos como una llamada a los judíos de entonces para rebelarse contra ellos.
Abre el Talmud y encontrarás la Guemará en el centro de la página en letra gruesa, rodeada por los comentarios de Rashi (del lado del lomo del libro) y Tosafot (del lado exterior de la página). Recuerda que en el Talmud no existe la página l. Este se inicia en la página 2 (como diciendo: "Por más que hayas estudiado, aún no has siquiera comenzado a conocer su verdadero contenido").
Cada hoja tiene dos caras, por lo que encontrarás que las referencias al Talmud son un número con una letra (en este caso, 21b).
Comencemos a estudiar contando 18 renglones hacia abajo (en la Edición de Vilna, la más popular). Estudiaremos la Guemará con el comentario de Rashi y, cuando sea necesario, el de otros comentaristas (las citas del Talmud estarán en letra negrita).
Nuestros Sabios enseñaron: la mitzvá de Janucá es una luz para un hombre y su hogar - Rashi explica que esto significa que en Janucá sólo es obligatorio que una luz (o vela) sea encendida en cada hogar cada noche de Janucá.
y los mehadrín, una luz por cada persona - Rashi: los mehadrín, es decir, aquellos que embellecen la mítzvá, encenderán una cada noche por cada integrante del hogar. De modo que si, por ejemplo, hay 4 personas en el hogar, los mehadrín encenderán 4 luces cada noche de Janucá.
y los mehadrín entre los mehadrín - o sea, aquellos que embellecen la mitzvá un paso más que los mehadrín - hay una diferencia de opinión con respecto a cómo las encienden:
La Escuela de Shamái dice: la primera noche de Janucá se encienden ocho velas, disminuyendo cada noche siguiente de Janucá hasta que, en la última noche, una única vela es encendida, y la Escuela de Hilel dice: la primera noche se enciende una vela, y cada noche siguiente se agrega una más hasta que, en la octava noche, son encendidas ocho velas - es decir, como dijimos antes, el requerimiento mínimo es sólo encender una vela para todo el hogar; quienes son mehadrín, encenderán una para cada persona; pero los verdaderos mehadrín, encenderán de una forma que muestra claramente que el milagro duró ocho días. La diferencia de opinión es si las ocho se encienden en orden ascendente, de 1 a 8, como expresa la Escuela de Hilel, o en orden descendente, de 8 a 1, según la Escuela de Shamái.
Es interesante notar que en una disputa entre la Escuela de Hilel y la de Shamái, la decisión halájica final siempre sigue la opinión de la Escuela de Hilel (con algunas contadas excepciones). Además, la costumbre seguida por todos los judíos hoy en día es la de la Escuela de Hilel, lo que significa que Janucá es una de las muy pocas ocasiones del año en que todos los judíos cumplen una mitzvá de la manera más hermosa pues, como se declaró arriba, el mínimo halájico es el de una luz por hogar. Deberíamos tomar una lección e inspiración de Janucá, que tal como en Janucá llevamos a cabo la mítzvá de la manera más hermosa, así también en todas las demás mítzvot, como ser tefilín, mezuzá, etc., no deberíamos apenas "cumplir" simplemente nuestra obligación, sino buscar la manera más hermosa de hacerlo.
Es importante notar que en este punto Tosafot interpone una observación muy interesante. ¿Es la opinión de los mehadrín de mehadrín que ocho luces sean encendidas por un único miembro del hogar, o por cada uno de ellos? Tosafot sugiere que sólo se refiere a un miembro del hogar, pues si cada miembro debiera encender, la persona que observa desde la calle no sabría en que día de Janucá se está, mientras que si sólo una única persona las encendiera, el número encendido indicaría el número de días (la costumbre imperante, sin embargo, es que cada integrante de la familia enciende sus propias velas, en orden ascendente).
Ulá dijo: En el oeste (dado que el Talmud fue escrito en Babilonia, "oeste' se refiere a los Sabios en la Tierra de Israel) dos Amoraím (sabios de la Era Talmúdica, en contraposición a "Tanaím", de la Era Mishnaica), Rabí Iosé bar Abín y Rabí Iosé ben Zebida, difieren en cuanto a cuál era el punto de discusión entre la Escuela de Hilel y la Escuela de Shamái - estos dos Sabios discreparon con respecto a cuál era la discusión entre Hilel y Shamái. Uno sostiene que la razón de la Escuela de Shamái es que (el número de luces encendidas) corresponderá a los días aún por venir, y la razón de la Escuela de Hilel es que corresponderá al número de días que han transcurrido. Esta razón parece suficientemente directa. Shamái dice que dado que en la primera noche aún quedan ocho días de Janucá por llegar, encendemos ocho luces, y Hilel dice que tomamos en cuenta el número de días transcurridos. En un ensayo brillante, el Lubavitcher Rebe explica que esto coincide con la óptica encontrada en el Talmud entero, que la Escuela de Hilel siempre toma en cuenta lo concreto, en tanto que la Escuela de Shamái da preeminencia a lo potencial. El otro sostiene que la razón de la Escuela de Shamái es que el número encendido debe corresponder con el de los sacrificios de Sucot - en la época del Gran Templo en Jerusalén, durante Sucot se ofrendaban 70 bueyes, correspondiendo a las 70 naciones del mundo, y lo eran en orden decreciente. El primer día 13, el segundo 12, el tercero 11, etc., hasta que en el último día se ofrendaban 7, sumando setenta. Shamái es de la opinión que tal como la festividad de Sucot dura ocho días y los bueyes ofrendados lo eran en orden decreciente, del mismo modo durante Janucá las luces deben encenderse en orden decreciente mientras que la razón de la Escuela de Hilel es que en materias de santidad siempre ascendemos, nunca disminuimos. Las palabras de Hilel hablan por sí mismas.
¡Bien hecho! Has navegado exitosamente 12 líneas del Talmud. Es la punta del témpano, una gota en el océano, pero es un comienzo.
Judíos en todas partes comienzan nuevamente a estudiar el Talmud. Si buscas una decisión de Janucá, asigna algún tiempo para asistir a una clase, y recuerda las palabras de Hilel siempre asciende en materias de santidad, nunca disminuyas.
Feliz Janucá.
La
Mujer en Janucá
de "Rumbo a tu judaismo"
En Janucá existe la costumbre de que las mujeres no hacen ningún trabajo mientras estan prendidas las velas, incluso en el pasado no trabajaban en el primer y último día de la festividad y en algunas comunidades sefaradíes, se abstenían de hacerlo mientras durara Janucá.
Esta festividad con signo de liberación femenina, está relacionada con la participación de las mujeres, tanto física como espiritual, en los acontecimientos que culminaron en la victoria judía.
Generalmente solo se hace mención a los Macabeos hijos de Matitiahu y sus seguidores, sin embargo cabe destacar la actuación heróica de mujeres como Iehudit, Janá y la generación de mujeres que se rebelaron ante la opresión griega.
El General griego Holofernes había mandado a sitiar la ciudad y para lograr la rendicíón de sus habitantes, cortó el suministro de agua, situación que duró 34 días, hasta que Iehudit, la hija de Matitiahu, logró salir y encontrarse con el General, a quien dió de comer quesos salados y lo hizo beber fuerte vino hasta que se durmió, momento en el cual, logró asesinarle, lo cual no solo produjo la liberación de su ciudad, sino también la retirada de las tropas, desconcertadas ante la muerte de su jefe. Este episodio es el que sirve de base hasta nuestros días para seguir la costumbre de comer lácteos en Janucá.
Otra mujer, Janá, sacrificó su vida en nombre de D-os, antes de aceptar arrodillarse frente a los ídolos griegos, y eso después de haber visto con sus propios ojos como mataban a cada uno de sus siete hijos por la misma razón, convirtiéndose así todos en mártires, muertos al Kidush Hashem, en nombre de D-os, antes de renunciar a su judaísmo.
Además de estos casos singulares, debe destacarse la actitud de toda la generación de mujeres que iniciaron la Rebelión, al desafiar públicamente la prohibición de circuncidar a sus hijos y a la vez presionar a sus maridos y hermanos diciéndoles que se matarían ellas y sus hijos (cosa que muchas hicieron) para forzarlos a enfrentarse a los griegos, comenzando así la verdadera rebelión.
A lo largo de toda la historia se confirma el invalorable aporte de la mujer en el forzamiento y continuidad del judaísmo. Hoy más que nunca la mujer debe tomar conciencia del privilegio y la responsabilidad que le ha sido asignada como pilar del hogar, base para la preservación del estilo de vida judío y la existencia del pueblo a lo largo de los siglos
Un futuro en preparación
Mazal Tov
de "Jabad Magazine"
"Mazal Tov" significa "Buena Suerte". Desear "Mazal Tov" a una nueva madre y a su bebé es hermoso. Pero no suficiente.
La sabiduría médica moderna reconoce que la buena salud y el cuidado exitoso dependen del estado emocional y la disposición mental del paciente. Cuán esencial es, entonces, que una madre que ha dado a luz encare este acontecimiento con toda relajación y calma.
De hecho, durante siglos ha sido costumbre adornar tanto la sala de partos como la cuna del recién nacido con el Salmo apropiado, "Shir LaMaalot" (Canción de las Ascensiones, el Salmo 121).
Los versículos de este Salmo enuncian nuestra declaración de dependencia del Creador para nuestra seguridad y bienestar, y Su compromiso de protegemos en todo momento.
¡Qué puede inspirar y tranquilizar más a la mujer en trabajo de parto que los atesorados versículos que protegen a madre e hijo en la iniciación de la vida!
Como una tradición de centurias, esta costumbre debería ser parte integral de la experiencia judía del nacimiento. Así que, expresa tu judeidad, tu mismísima esencia y ser, especialmente cuando tienes un niño. Las madres que aguardan el arribo del nuevo bebé deberían usar estas tarjetas de "Shir LaMaalot" para sí y el recién nacido, para que madre e hijo sean verdaderamente bendecidos con
"¡Mazal Tov!"
"ES UNA NIÑA"
Nace una niña. Un férreo nexo se suma a la orgullosa cadena que comenzó con nuestras matriarcas Sará, Rivká, Rajel y Leá. Una niña que crecerá para ser una mujer responsable de asegurar la continuidad de la esencia misma del judaísmo. Pues el carácter judío es determinado por la madre; un niño es judío, según la ley de la Torá, cuando su madre es judía.
Aunque no hay tiempo estipulado para celebrar el nacimiento de una niña, es apropiado hacerlo cuando la familia es bendecida con una hija.
Mucha gente se pregunta por qué las niñas judías no llevan la señal del Pacto sobre sus cuerpos como sucede con los varones. Después de todo, si la circuncisión es un aspecto tan importante del judaísmo, no sorprende la pregunta: ¿No debería tener también la mujer una señal perpetua sobre su cuerpo?
Nuestros Sabios explican que la mujer judía nace como si ella ya estuviera circuncidada, es decir, libre de impureza (recuérdese que "pureza" e "impureza" son estados espirituales que nada tienen que ver con situaciones de higiene).
Hasta que éste no ha sido apartado, el cuerpo es incompleto. A ello se debe que no demos nombre a los varones sino hasta después del Brit Mílá (la circuncisión) para que su nombre no esté "vinculado" a la impureza.
Por supuesto, si Di-s lo hubiera deseado, podría haber creado al hombre ya circuncidado, completo, pero Él quiso que fuéramos nosotros quienes completemos nuestros cuerpos, una acción que simboliza el requerimiento de nuestros constantes esfuerzos a fin de perfeccionar nuestras almas. Aunque hayamos nacido con un alma con la capacidad de ser "santa", concretar ese potencial exige un esfuerzo constante; "circuncidar" nuestra alma, de alguna manera, para limpiarla de toda impureza.
La afirmación del Talmud en el sentido de que una niña es considerada circuncisa implica que viene al mundo un alma más perfecta que la del hombre, un alma que por naturaleza está más próxima a la Divinidad.
Tener una niña es, por lo tanto, una ocasión de felicidad inmediata; ella nace con un potencial espiritual que no requiere de "circuncisión", y de inmediato se le da un nombre, para ser contada entre los integrantes del pueblo de Israel. Con la ayuda de Di-s, crecerá para convertirse en uno de los pilares que sostienen el mundo, parte de los cimientos de la nación judía entera, a medida que construye su propio hogar en base a los valores éticos de la Torá.
Pero por ahora, ella será para ustedes, sus padres, una fuente de alegría, un invalorable tesoro para encantarles con sus sonrisas y brindarles calidez con su afecto.
"ES UN VARON"
Tu bebé es un varón -y con su entrada al mundo viene la oportunidad de observar las profundas tradiciones y mandamientos que lo vinculan con su patrimonio judío desde una edad temprana.
Es un tiempo de muchas ocupaciones para ti, acogiendo esta nueva llegada al redil judío. Un tiempo que proporciona una riqueza de experiencias maravillosas sobre las cuales construir el futuro.
Ocho días después de su nacimiento, ha llegado el momento de iniciar a tu hijo en la relación especial del judío con Di-s. Ya desde Avraham, el primer judío, cada varón judío ha afirmado su lado del pacto eterno con Di-s establecido mediante la circuncisión, como se ordena en la Torá (Génesis 17:10-12).
Cuando lshmael, el hijo de Avraham, entró en el pacto, el muchacho había alcanzado la edad de 13 años, siendo plenamente capaz de comprender el mandamiento Divino. Estaba orgulloso de su decisión de someterse racionalmente al mandato de Di-s, pero su aceptación del pacto, precisamente por ello, estaba limitada a su intelecto. ltzjak, por otra parte, fue circuncidado cuando tenía apenas ocho días de vida, un infante sin ningún entendimiento. Y su pacto trascendió toda razón y lógica.
El bebé es circuncidado antes de tener la capacidad de razonar o comprender.
Esto muestra que un judío es comprometido y ligado a su Creador en la más temprana oportunidad posible y de una manera que trasciende por completo su razón y percepción.
El Brít se realiza al octavo día de producido el nacimiento del niño. Por ejemplo, si un niño nace un domingo (desde la puesta del sol del sábado hasta la puesta del sol del domingo) el Brit tiene lugar el domingo siguiente. Esto se aplica aun si el octavo día coincide con Shabat o una festividad importante (siempre y cuando el nacimiento no fue por cesárea). Si el niño no está bien de salud, está débil o es prematuro, el médico y el Mohel decidirán aplazar el Brít. Una vez que se ha demorado, no puede tener lugar en Shabat o una festividad judía.
Aunque la Torá asigna al padre el deber de circuncidar a su propio hijo, el Brit es realizado generalmente por un mohel porque la mayoría de los padres no están capacitados para llevar a cabo el procedimiento. El hombre elegido para desempeñar el Brít debe ser observante de las leyes de la Torá y temeroso de Di-s, cuya habilidad ha sido ampliamente reconocida. La práctica de que sea un cirujano (a menos de que al mismo tiempo sea un judío adecuadamente capacitado como mohel) quien circuncide al niño socava la importancia del Brít, pues el Brít es el nexo espiritual que vincula al niño con Di-s.
Además del mohel, el Sandek (o Sandak, entre los sefaradím) -quien sostiene al bebé durante la circuncisión- es comúnmente una persona tenida en alta estima por la familia o la comunidad. Los Kvater (padrinos) son la pareja que reciben al niño de su madre y lo traen a la sala donde el Brit tendrá lugar. La mujer toma al niño de los brazos de su madre y a su vez lo entrega al hombre que lo pone sobre una silla especial designada para el Profeta Eliahu. La tradición afirma que dar el honor de Kvater a una pareja sin hijos les confiere una bendición especial para que los tengan.
En cada Brit, el Profeta Eliahu es un invitado de honor. Hace muchos años, cuando un rey de Israel abolió la circuncisión, Eliahu clamó a Di-s que Israel había abandonado Su precioso pacto. Di-s, por lo tanto, le instruyó que estuviera presente y fuera testigo de todas las circuncisiones. Por esto, en cada Brít se designa una silla especial en su honor.
Al introducir a un niño en el pacto de la manera apropiada, le brindamos un comienzo óptimo. La circuncisión es el símbolo eterno del consentimiento del judío por subyugar los deseos de su cuerpo físico a la voluntad de Di-s.
Pretende elevarlo al nivel de un ser humano que ama a Di-s y Le teme, uno que ubica a la moral por encima del apetito carnal. Mediante el Brit, el joven se identifica como judío, para siempre vinculado con la Fuente de Toda Vida.
INSIGNIA DE ORGULLO
¿Cómo llamar al bebé?
¿ Este tema puede ser una preocupación importante para los padres, y a menudo también abuelos, durante el período que circunda al nacimiento del bebé. Se dé o no también un nombre español, los padres judíos desearán asegurar que su bebé reciba un nombre judío.
Los nuevos padres desean escoger un nombre que sea tanto significativo como agradable. La tradición nos cuenta que los padres son inspirados Divinamente cuando ponen el nombre hebreo a su niño. Por lo que una vez que la decisión ha sido tomada, pueden tener la certeza de que su elección es la correcta. La Torá y el Talmud proveen una extensa fuente de nombres para escoger.
Alternativamente, puede darse un nombre tradicional en idish.
La costumbre ashkenazí es dar al bebé un nombre en la memoria de los difuntos padres, abuelos o seres queridos de uno, con la esperanza de que todos sus buenos atributos serán trasladados al infante. La costumbre sefaradí es honrar a los abuelos incluso durante sus vidas, dando al bebé sus nombres.
Es costumbre dar el nombre a un varón en su Brít Milá, y a una niña en la primera lectura de la Torá después de su nacimiento, un lunes o jueves, o en el primer Shabat.
El Rey David escribió en los Salmos (147:4): "El cuenta el número de las estrellas; El da nombre a cada una de ellas". Di-s da nombre a cada estrella pues, le son preciadas, y del mismo modo Él toma parte al darse el nombre a cada judío. Como las estrellas, no hay dos almas judías exactamente iguales.
Cada uno tiene su función y mitzvá especial única en que se destaca. Cada judío irradia una luz diferente.
PIDION HABEN
Redención del Primogénito
Originalmente, a excepción de los elegidos de la Tribu de Leví para servir como kohaním (sacerdotes), los primogénitos varones de todas las doce Tribus de Israel fueron consagrados para desempeñar los deberes sacerdotales. Luego, sin embargo, esta función les fue quitada, excepto a Leví. Por lo tanto, el primogénito de cualquiera de las demás tribus deber ser redimido de su deber de servir en el sacerdocio. Si el niño es el primogénito de su madre y nacido de la manera usual (no mediante cesárea) se observa el Pídión HaBén -a menos que su padre sea un Kohén o Leví o su madre sea hija de un Kohén o Leví.
El Pídión HaBén tiene lugar el día 31 después del nacimiento del bebé. Si esta fecha coincide con Shabat o una festividad, se aplaza hasta el día siguiente. El padre escoge un Kohén observante y erudito para redimir a su hijo primogénito.
Se prepara una comida festiva, y después de la bendición sobre el pan el padre presenta a su hijo al Kohén diciendo: "Mi esposa me dio este hijo primogénito".
El Kohén contesta: "¿Que prefieres, a tu primogénito o cinco monedas de plata?"
Después de confirmar sus intenciones de conservar a su hijo, mientras entrega cinco monedas de plata o su valor equivalente al Kohén, el padre recita dos bendiciones. El Kohén recita entonces una bendición sobre un copa de vino y la celebración continúa.
CONSTRUYENDO PARA EL FUTURO
Incluso en la matriz, las experiencias del bebé derivan de las de la madre. El bebé es nutrido por el alimento que su madre come, afectado por lo que su madre hace, ve y oye. Luego, cuando se corta el cordón umbilical, el bebé todavía es emocionalmente parte de la madre. Por eso, todo aquello a lo que un niño es expuesto, primero desde su concepción, y luego desde los primeros días de su vida, es importante.
Esta es la actitud de la Torá en cuanto a la crianza de un niño judío. Se puede crear un ambiente judío con las canciones de cuna cantadas al infante, con las historias que se le cuentan, con las imágenes que se colocan sobre la pared de su cuarto y los juguetes cuidadosamente seleccionados a su alrededor.
Antes de que te des cuenta, tu minúsculo "tesoro" estará listo para pasar parte de su día lejos de tu cuidado en la preescuela o en un grupo de juegos. Por debajo de la edad de cinco años un niño absorbe más conocimientos que en cualquier otra etapa de su vida. Los niños que aprenden canciones judías en las guarderías infantiles, historias de la Biblia, y cuyos trabajos manuales se vinculan al Shabat, las festividades próximas o las tradiciones judías, construirán impresiones indelebles asegurando que las lleven consigo a la adultez con un profundo orgullo y un cálido compromiso con los valores judíos.
¿Porqué se come
Pescado en Shabat?
de "Rumbo a tu Judaismo"
o El pez fue el primer anímal en ser creado, por eso se comíenza con pescado la comida de Shabat, ya que éste es fuente de vida y bendición.
o Los peces sólo pueden vívir en el agua, en forma símilar, los judíos sólo pueden sobrevivir con la Torá que es comparada con el agua. Comer pescado en Shabat nos recuerda la importancia de estudiar y decir palabras de Torá, para crear una atmósfera apropiada en la mesa, especialmente en la comida de Shabat.
o Los peces no tíenen párpados y mantienen siempre los ojos abíertos, así como D-os mantiene abiertos sus ojos para proteger a Israel.
o En Guematria pez- en hebreo dag (daled= 4 y guímel = 3) suma siete, y por tanto debe comerse el séptimo día, Shabat. La "daled" representa las cuatro Matriarcas, Sará, Rivká, Rajel y Leá y la "guimel", los tres Patriarcas Abraham, ltzjak y Yaacov.
o Al crear el mundo, D-os bendijo el quinto día cuando creó los peces, el sexto, al crear al hombre y el séptimo, el Shabat. Al comer el hombre, pescado en Shabat recuerda y se asegura que un cordón triple es muy difícíl de romper.
o Los peces fueron la única especie que no fue destruida durante el diluvio.
o Los peces tienen un hábíto único. Aún cuando viven en el agua, si llueve abren la boca para tomar, como si nunca antes hubieran saboreado el agua. Así, los judíos, que siempre están estudiando Torá, están ansiosos por aprender más y se sorprenden ante cada conocimiento, especialmente transmitido en Shabat, como si nunca antes lo hubieran oído.
o En los tres rezos díarios de la Amidá, que se díce en los días de semana, hay 57 oraciones (3x19). La Guematria "pez" en plural -daguim- es 57. Cuando se come pescado en Shabat, se alude a las plegarias del resto de la semana.
o El Salmo 23 que se dice antes de Shabat tíene 57 palabras.
Feriados nacionales, bancarios, optativos, etc. Días como el Aniversario del General S. Martín, el Día de la Bandera, Día de la Raza, y otros logran aflorar imágenes de largos fines de semana, sin teléfonos, correo, y cosas por el estilo.
En la tradición judía las festividades, los cumpleaños e inclusive los Iortzait (aniversario de fallecimiento) de grandes personalidades, tienen otro tipo de significado. La filosofia jasídica revela que cada día especial en el calendario hebreo, puede tener un impacto exclusivo en la vida de cada individuo durante todo el año.
De Pesaj, por ejemplo, recibimos la fuerza para romper el propio Mitzraim (Egipto), es decir, vencer las propias limitaciones (meitzarim). De la próxima festividad, Janucá, recibimos la habilidad de reinaugurar en nosotros el potencial para servir a Di-s, tal cómo los Jashmonaím (Macabeos) reinauguraron el Gran Templo de Jerusalem, luego de su profanación.
En el plano espiritual, las mismas fuerzas que tuvieron efecto en el evento original, adquíeren esplendor nuevamente en el momento del aniversario. Esto convierte al acontecimiento en un momento oportuno para obtener beneficio de esas fuerzas.
El próximo martes (4 de diciembre de 2001), 19 de Kislev, es un día trascendente para los jasidim en todo el mundo. Pero siendo coherente con lo dicho anteriormente, tiene un enorme significado para cada judío. El 19 de Kislev es el Iortzait (aniversario del fallecimiento) de Rabí Dovber, el Maguid de Mezritch, sucesor de Rabí Israel Baal Shem Tov. También es el día de la Liberación de Rabí Shneur Zalman de Liadi, discípulo del Maguid y primer Rebe de Jabad, quien fue arrestado por el gobierno ruso debido a falsas acusaciones de opositores al movimiento jasídico y sus ensenanzas.
Su liberación entonces es la liberación del jasidut.
"Cada judío es un hermano", "Cada Iehudí es importante…" "Cada judío está naturalmente unido a Di-s y es inseparable de Él, a pesar de que las diferentes circunstancias hayan oscurecido parcialmente esa conexión".
Estas son algunas de las enseñanzas del Baal Shem Tov que se encargaron de difundir su discípulo el Maguid, y Rabí Shneur Zalman de Liadi.
La energía espiritual inherente al 19 de Kislev nos da la fuerza necesaria para explorar en las enseñanzas del Baal Shem Tov. Entender e implementar la unidad intrínseca del pueblo judio con las más esotéricas y místicas partes de la Torá, como están explicadas en la filosofía jasídica, es una oportunidad que no debe ser desaprovechada