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Hikonu 26

 

Indice:

 

                Editorial

 

               Anecdotario

                El Contador

                La Akedá

                La Profundidad

 

                La Teoría de la Evolución de Darwin

 

        Qué Innovó Lubavitch ?

 

 

               

Editorial

Shalóm Uvrajá

Muchas veces trato de imaginar, cuál es la reacción del lector,

cuando ve y lee HIKONU, o por lo menos la reacción de la mayoría.

Luego desisto antes de llegar a la conclusión porque, vaya la

paradoja, concluyo que no hay mayoría, cada uno es diferente y opina

distinto. Estoy seguro que muchos se preguntan ¿Qué quiere el Rabino

de nosotros? ¿Qué pretende esta publicación?.

La respuesta es compleja, pero se resume en dos palabras: el cambio. Un

cambio de actitud hacia la vivencia judía que, en esencia no es un

cambio sino un retorno a nuestra esencia.

En Rosario, la mayoría de los judios de las últimas décadas fueron

educados, formados y orientados, en algunos casos hacia nada en

particular y en otros casos hacia el laicismo, el liberalismo y hacia

otros "ismos". Tal vez pensaron que estas variantes eran formas de

judaísmo.

Prueba de esta situación es la asimilación y el rechazo que muchos

judíos, especialmente los jóvenes, sienten hacia las instituciones

judías. Ahora quiero hacerle un par de preguntas a Usted que es

nuestro interlocutor a través de estas líneas.

?Cuántas veces asistió a una charla, curso o conferencia dictada

por un Rabino, un guía espiritual o simplemente de una persona con

convicción de lo que enseña en vivencias judías? ¿Cuántos

libros de guía práctica judía o de pensamientos judíos eternos

de la Torá ha leído?

La vida cotidiana nos enfrenta a numerosos problemas: cómo criar a los

hijos, cómo conservar la unidad familiar (es aterrador el número de

familias separadas) y todo tipo de problemas psicológicos. Todos estos

problemas se podrían evitar a través de las vivencias judáicas y

el estudio de la Torá. Es una pena ver que, por desconocimiento, hay

quien no tiene libertad de elegir la fuente de su solución. Si

todavía no me entiende, sólo me queda por decirle que Usted, por ser

judío, hijo de Abraham Itzjak y Iaakov, Sará, Rivká, Rajel y Leá

y seguramente aspira a una continuidad judía y sueña con ver crecer

a sus hijos y llevarlos a la Jupá. Si es así, ahora tiene la

oportunidad de decidir, al comenzar un nuevo año, estudiar un poco

más de Torá donde encontrará las enseñanzas eternas de Di-s,

para vivir una vida mejor. Es una buena oportunidad, también para

comenzar a respetar algunos aspectos del Shabat o del Casher. No teman

que le llamen fanático !se trata de mejorar la calidad de su propia

vida!

Ketivá vajatimá tová, Leshaná tová umetuká.

Rabino Shlomó Tawil

 

                                                                                                               

               

 

Anecdotario Jasídico

 

 

BUSQUEDA

En Iom Kipur del año 5644 (1883) casi un año después de la

desaparición del Rebe Rabí Shmuel de Lubavitch, su hijo, Rabí

Shalom Dover, se extendió en sus plegarias más de lo habitual en

cada año. Al finalizar Iom Kipur, su hermano, Rabí Zalman Aharón,

le preguntó a qué se debía que se extendiera tanto en sus

plegarias.

"En años anteriores", respondió el Rebe "cuando rezaba junto a mi

padre de un mismo sidur, ello me resultaba más fácil, este año, en

cambio, primero tuve que buscar dónde estaba mi padre...".

 

INSTRUCCIONES PARA EL JAZAN

El Jazán Mendel Volosov inicialmente fue asistente de jazán. Luego

de su boda, cuando el yugo del sustento se hizo sentir y su salario como

asistente no le alcanzaba, preguntó a Rabí Shalom Dover de Lubavitch

si aceptar la oferta de jazán permanente en determinada ciudad.

El Rebe le dió su conformidad, bajo tres condiciones:

1- Que siempre se sumerja en la mikvé antes de acercarse al púlpito.

2- Que cubra su cabeza con el talit.

3- Que jamás repita la misma palabra dos veces, como suelen hacer los

jazanim.

 

LAS SELIJOT DE DI-S

Rabí Leví Itzjak de Berdichev se demoraba en llegar al servicio de

selijot. La gente esperó y esperó. Finalmente llegó, se aproximó

al arca santa y dijo:

"!Señor del universo! yo no soy más que un mero mortal, nacido de

una mujer, un anciano que ya no tiene fuerzas para levantarse antes del

amanecer para recitar todas las Selijot, pero tú eres eterno, tú

eres poderoso, tú no te pones viejo, tú no duermes. Las selijot que

tú recitas son muy breves. Consisten de una sola palabra "!Salajti!

- he perdonado". Por favor recita tus selijot y dinos "he perdonado"...

 

El Contador

de "Atentos a los mensajes de la vida".

 

El comerciante debe hacer de tanto en tanto un inventario, un balance de

las cuentas para determinar su posición financiera. El realizar la

contabilidad de una manera sistemática ayuda a mantener funcionando

bien el negocio, y es un pilar del éxito comercial.

No obstante, en la mayor parte de su tiempo está inmerso en la

actividad comercial propiamente dicha. Hace una pausa apenas para

evaluar una transacción particular, para verificar si le rendirá

ganancias o no, y determinar la mejor manera de concretarla. El

análisis del estado general de su negocio se realiza con menos

frecuencia, generalmente una vez al año, porque de hacerlo a diario no

le quedaría tiempo para realizar las transacciones.

Debemos seguir el mismo sistema en nuestro servicio al Creador, que

viene a ser nuestro 'negocio'. La mayor parte del tiempo -el 'año

comercial'- nos ocupamos de nuestra 'mercancía' de Torá y mitzvot.

Sólo en el mes de Elul, que precede a Rosh HaShaná y Iom Kipur, es

momento de realizar un 'balance financiero general', cuando nos

dedicamos a la introspección, el análisis y la contabilidad

espiritual.

Durante el resto del año, debemos hacer pausas solamente para realizar

análisis específicos y de importancia inmediata. Por ejemplo: antes

de decir el Shemá Israel cada noche antes de acostarnos, efectuamos un

balance de los activos y pasivos, los logros y las deficiencias del

día; antes del Shabat, examinamos nuestras cuentas de la semana

saliente; y antes de Rosh Jodesh (el comienzo de un nuevo mes)

realizamos el balance de la cuenta del mes anterior. Finalmente, en el

último mes del año, hacemos un análisis a fondo.

Hay quienes creen que para avanzar en el cumplimiento de la Torá y las

mitzvot deben estar seguros de dónde están parados en cada momento,

y constantemente reexaminan si son candidatos apropiados para el

servicio Divino o no. En realidad, semejante actitud no es más que una

maniobra del Iétzer HaRá (el Instinto Negativo) para distraer al

individuo de un comportamiento apropiado al involucrarlo en un

autoanálisis obsesivo. en lugar de ello, el hombre debe avanzar por su

camino con confianza, dejando la tarea de balance y análisis para su

momento apropiado.

 

Likutei Sijot, Vol. II, pág. 629

 

           

La Akedá

El conocido acontecimiento en la historia del pueblo judío, que se lee

en Rosh Hashaná y es tema central en esta fiesta merece ser analizada

y aplicada en nuestra vida, he aquí un concepto extraído del libro

"Mi plegaria".

 

La historia del sacrificio de Isaac es bien conocida. fue la décima y

última prueba que Abraham tuvo que soportar durante su vida. El

propósito de esta prueba fue el despertar en nuestro padre Abraham la

virtud del temor a Di-s.

Parece extraño que en sus últimos años (Abraham tenía 137 años

cuando ocurrió esto), luego de haber soportado nueve pruebas

anteriores y habiendo probado su amor y lealtad a Di-s de tantas maneras

distintas, Abraham haya tenido aún que probar su Irat HaShem (temor a

Di-s). Esto realmente indica que la adoración Divina no puede ser

perfecta y completa sin la cualidad de Irat HaShem.

La esencia de Irat HaShem es la siguiente: obediencia incuestionable y

sumisión incondicional a la Voluntad de Di-s. Puede ilustrarse con la

obediencia que un sirviente le debe a su Señor; el siervo debe

obedecer a su Señor sin cuestionar y sin ninguna condición. El punto

débil de esta relación está en que, a menos que el siervo

también ame a su Señor, no irá más allá de lo que su

obligación le requiera.

El servir a Di-s por amor (AhavatHashem) es, en muchos aspectos, una

forma de adoración más avanzada. Expresa un acercamiento a Di-s

más "noble". Puede ilustrarse con la devoción que un hijo tiene por

su padre. Un hijo amante trata de complacer a su padre y se anticipa a

sus deseos. Sin embargo, este amor también engendra una cierta

"familiaridad" y da lugar a ciertas "libertades", a menos que ese amor

vaya unido al más alto grado de respeto en todo momento.

De esta manera, Ahavat HaShem sin Irat HaShem no es suficiente, ya que

el requerimiento básico para el logro de todos los preceptos Divinos

es la obediencia absoluta.

La obediencia es una virtud que es generalmente más difícil de

cultivar que el amor. La naturaleza humana es tal que una persona

siempre tiende a rebelarse ante una orden. Aun cuando esa persona no se

dé cuenta de que esa orden es buena, preferiría hacer lo que debe

sin que se lo ordenaran. Cuando la orden es tal que va más allá del

entendimiento de la persona y, por lo tanto, requiere "obediencia

ciega", la inclinación para rebelarse es aún más fuerte. La

obediencia ciega es una virtud natural que se encuentra tan sólo en

los animales, cuya naturaleza les permite estar domados y domesticados

para obedecer ciegamente la voluntad de sus amos.

Pero es precisamente esta clase de obediencia absoluta la que debemos

demostrar en el cumplimiento de los preceptos Divinos. Esta actitud es

la única razonable desde el punto de vista del sentido común, ya

que, en comparación a Di-s, nuestro Hacedor, estamos más alejados de

nuestro Señor que la bestia de carga lo está de su dueño humano.

De la misma manera que no tiene sentido esperar que la bestia comprenda

la sabiduría de su patrón, así, infinitamente más aún, es

irrazonable que un ser humano trate de entender la sabiduría del

Creador.

Consideremos por un instante la posición de Abraham. Desde su más

temprana juventud, Abraham reconoció la existencia de Di-s, Creador

del cielo y la tierra y todo lo que ellos contienen. Ni sus padres ni

maestros le habían enseñado esta verdad; la había descubierto

solo, luego de mucho pensar, ya que tenía una mente excepcional.

Aúnque se encontraba rodeado de adoradores de ídolos, estaba tan

convencido de la verdad a la que había llegado por medio de su

razonamiento, que estaba preparado a morir por ella. Fue después de

obtener tal sabiduría profética y tal grado de santidad que Di-s se

le reveló. El reconoció las virtudes de Di-s, especialmente la

virtud de la misericordia (Jesed) y la practicó durante toda su vida.

!Entonces, repentinamente, Di-s le ordena que sacrifique a  su amado

hijo Isaac ante el altar!.

Este mandamiento Divino iba más allá de lo que Abraham podía

entender. Se oponía a todo lo que él sabía y creía acerca de

Di-s, porque Abraham sabía que la práctica de sacrificios humanos

(tan común entre los paganos) era abominable para Di-s. A Abraham le

era fácil arriesgar su vida para salvar un vida; pero ahora se le

ordenaba, según pensaba él, tomar una vida, la vida del ser que le

era más querido, más querido aún que su propia vida.

Más aún, no hacía mucho que Di-s le había prometido a Abraham

que el pueblo judío nacería de Isaac. Pero Isaac no estaba ni

siquiera casado. No tenía ningún hijo a través del cual pudiera

cumplirse la promesa de Di-s. Era posible que la palabra de Di-s, la

promesa de Di-s, tuviera tan poco valor como la de un hombre mentiroso?

Era éste el Di-s por el cual él, Abraham, estaba listo a ofrendar

su vida?

Sin embargo, Abraham no cuestionó la orden Divina, por más

irrazonable y desagradable que ésta le pareciera. Abraham obedeció

sin preguntar. Al hacerlo, engendró y le dió expresión real a la

virtud de Lir'at HaShem, de la manera más absoluta y perfecta, virtud

que él llevaba dentro suyo, pero que no había sido probada ni fijada

en su naturaleza. Ahora que había sido realmente probada, resultó

ser de una calidad permanente y efectiva, lo cual, unido a las otras

virtudes de Abraham, se convirtió en la herencia eterna de sus hijos,

el pueblo de Israel. Abraham nos mostró la verdadera forma de servir a

Di-s: con amor y reverencia; porque él era realmente un "amante de

Di-s" como así también un hombre que realmente "temía a Di-s".

Hay otro punto importante para recordar en relación con la Akedá.

Este punto ha sido planteado por el autor de Tania para destacar una

lección de la Akedá en particular, o sea la velocidad y los deseos

con que Abraham llevó a cabo  el mandamiento Divino. "Se levantó a

la mañana temprano", él mismo ensilló su mula y cortó la leña

para el fuego. Estas ganas de cumplir con el mandamiento de Di-s,

dejando de lado todo sentimiento personal, es el aspecto más

destacable de la Akedá, más aún que el hecho de llevar a cabo la

orden en sí, dice el autor de Tania en su aguda observación.

Los deseos y la celeridad de Abraham en llevar a cabo una buena acción

ya habían sido puestos de manifiesto en otras oportunidades (al salvar

a Lot y su hospitalidad hacia los viajeros).Pero todo esto es más

expresivo en la Akedá.

A partir de Abraham, nuestros Sabios establecieron el gran principio:

"Los escrupulosos cumplen con las Mitzvot inmediatamente". No es

suficiente el cumplir con los mandamientos Divinos; debemos hacerlo en

la primera oportunidad, con ganas y presteza, empujados por Lir'at

HaShem y Ahavat HaShem".

De este análisis de la Akedá queda claro el por qué ha sido

incluído en nuestro Sidur. La plegaria (Tefilá) en su sentido más

amplio no es solamente un pedido de bendición a Di-s, sino un momento

para ennoblecerse espiritualmente. Desde este punto de vista, la Akedá

no ha sido sobrepasada como fuente de inspiración. Además contiene

algunas de las enseñanzas básicas más importantes, con respecto a

la verdadera adoración divina

 

 

           

La Profundidad

Jabad Magazine

 

Uno de los múltiples aspectos en que Rabí Israel Baal Shem Tov

influyó en el curso de la historia del pueblo judío, fue su

fenomenal convicción de la existencia del poder y potencial de cada

alma judía. Esa fue su visión, y eso enseñó a sus discípulos,

hasta el día de hoy.

Con motivo de la celebración de los 302 Años de su natalicio, y ante

la inminencia de las altas Solemnidades, he aquí una historia de uno

de sus discípulos, Reb Leib Sara's.

 

Una lluvia torrencial golpeaba su rostro, pero la tormenta no impidió

a Reb Leib Sara's llegar hasta una aldea, apenas horas antes del

comienzo de Iom Kipur. Estaba aún a cierta distancia del destino que

se había propuesto inicialmente, pero se sintió muy aliviado cuando

descubrió que también en esta aldea habría un grupo de judíos

con el cual orar en el santo día.

No es que aquí hubiera exactamente un minián, el quórum de diez

hombres adultos necesario para la plegaria comunal. Pero lo lograrían.

Ocho hombres, los judíos habitantes del pueblo, a los que se

sumarían dos más que vivían en los bosques cercanos.

Reb Leib Sara's, el célebre discípulo del gran maestro, Rabí

Israel Baal Shem Tov, se sumergió en las aguas de un arroyo cercano

purificándose para el solemne Día del Perdón, comió la cena que

precede a la Festividad, y se apresuró para ser el primero en llegar a

la pequeña sinagoga de madera.

Allí se acomodó en uno de los bancos y se entregó a sus

meditaciones y devociones personales con que solía dar comienzo a Iom

Kipur.

Uno a uno fueron llegando los lugareños, a tiempo para el inicio de

Kol Nidré... pero no había minián; los judíos del bosque, presa

de una falsa acusación, habían sido arrestados y no llegarían al

pueblo.

"BFQuizás podamos hallar al menos un único judío que viva en

estas tierras?", preguntó Reb Leib.

"No", respondieron los aldeanos. "Sólo estamos nosotros".

"Quizás, insistió el Rebe, viva aquí un judío que se haya

convertido a otra creencia, abandonando la fe de sus ancestros?".

Los aldeanos quedaron perplejos al oír semejante extraña pregunta

del forastero. Lo observaron intentando digerir sus palabras, con la

sorpresa claramente dibujada en sus rostros.

"Los portales del arrepentimiento no se cierran siquiera delante de una

apóstata", continuó diciendo reb Leib."He escuchado decir a mis

maestros que incluso cuando uno revuelve cenizas, puede dar con una

chispa capaz de encender un enorme fuego...".

Ahora fue uno de los aldeanos el que habló.

"Hay una apóstata aquí", se aventuró a decir. "Es nuestro poretz

-señor feudal-, el terrateniente dueño de todas estas tierras,

incluyendo la aldea. Pero este apóstata ya se sumergió hondamente en

el pecado por más de cuarenta años. Verás la hija no-judía del

terrateniente anterior se enamoró de él, de modo que su padre

prometió a nuestro poretz que si se convertía a su creencia y se

casaba con la muchacha, lo haría su único heredero. El poretz no

soportó la tentación, y eso es exactamente lo que hizo".

"Tuvo hijos o hijas de su mujer no-judía?". preguntó el Rebe.

"No, respondieron los aldeanos a coro.

"Ella murió hace algunos años, sin darle hijos".

"Muestrenme su mansión", dijo Reb Leib.

Reb Leib se quitó el talit en un santiamén, y corrió tan rápido

como pudo a la mansión, con su kipá blanca sobre la cabeza y su

blanco kitel (túnica de Iom Kipur) revoloteando al viento. Golpeó a

la pesada puerta de la mansión y, sin aguardar respuesta, la abrió y

se encontró frente al poretz.

Durante momentos que parecieron años, ambos se quedaron mirándose

uno al otro, en silencio.

El tzadik y el apóstata.

Cara a cara.

El primer impulso del poretz fue llamar a uno de sus fornidos sirvientes

para que sujetara al intruso y lo arrojara al calabozo en los sótanos

de su mansión. Pero el rostro luminoso y los penetrantes ojos del

tzadik ablandaron su corazón.

"Me llamo Leib Sara's", comenzó a hablar el inesperado visitante.

"Tuve el privilegio de conocer a Reb Israel, el Baal Shem Tov, quien fue

admirado incluso por muchos hombres de la nobleza. De su propia boca

escuché decir en cierta oportunidad que cada judío debe recitar la

corta plegaria que pronunciara el rey David: '!Señor! !Sálvame

de la culpa de sangre!' Pero damím, la palabra hebrea para 'sangre',

también significa 'dinero'. De modo que mi maestro explicó el

versículo de la siguiente manera: '!Sálvame, de modo que nunca

llegue a considerar el dinero como mi Di-s!...'.

"Ahora bien, mi madre, cuyo nombre era Sará, era una mujer santa.

Cierta vez, al hijo del terrateniente local se le metió en la cabeza

que se casaría con ella, y le prometió dinero y nobleza si aceptaba

su propuesta. Más ella santificó el nombre de Israel. A fin de

salvarse de las garras de aquel villano, se casó rápidamente con un

viejo y pobre judío, un melamed -maestro- de niños. Tú no has

tenido la inmensa fortuna de superar la prueba, y a cambio de plata y

oro te has mostrado dispuesto a abandonar tu fe ancestral. Sin embargo ,

has de saber que nada puede interponerse en el camino del

arrepentimiento. Lo que es más, hay quienes logran ganar su lugar en

el Mundo Venidero en un instante. !Esta es esa hora! Hoy es víspera

de Iom Kipur. El sol pronto se pondrá. A los judíos que viven en tu

aldea les falta una persona para formar un minián. Ven conmigo ahora,

pues la Torá nos dice: 'El décimo será sagrado para Di-s".

El terrateniente empalideció ante las palabras pronunciadas por este

hombre de rostro singular y vestimentas blancas.

Mientras tanto, los ocho aldeanos aguardaban en la sinagoga, aterrados.

Quién sabe qué nueva desgracia les traería este extraño

forastero con su osadía?

La puerta de la sinagoga se abrió de par en par, y Reb Leib entró

con paso acelerado, seguido por el poretz. Los ojos de este último

miraban al suelo, y de ellos rodaban pesadas lágrimas".

Un profundo suspiro surgió de las profundidades del quebrantado

corazón del hombre. Nadie pudo mantenerse impasible, sin emocionarse,

y todos lloraron junto a él.

Durante todas las plegarias de esa noche, y desde el amanecer del día

siguiente hasta el momento mismo de la puesta del sol, el poretz se

mantuvo absorto en las plegarias, con humildad y dolor. Y cuando sus

llantos hicieron estremecer todo su cuerpo al tiempo que recitaba la

confesión, los otros nueve hombres se estremecieron con él.

En el momento más elevado de la plegaria de Neilá, cuando la

congregación estaba a punto de pronunciar las palabras Shemá Israel,

el poretz se inclinó hacia adelante; introdujo frofundamente su cabeza

en el Arca Santa, abrazó los sacros Rollos de la Torá depositados

allí, y con una poderosa voz que heló a los presentes, gritó:

"Oye, Israel, el Señor es nuestro Di-s, el señor es Uno". Luego se

paró como un soldado, firme, y comenzó a declarar una y otra vez,

con todas sus fuerzas: "Di-s es nuestro Señor". Con cada repetición

su voz se hizo más potente. Finalmente, al exclamarlo por séptima

vez, su alma partió de su cuerpo.

Esa misma noche los restos del poretz recibieron sepultura en el

cementerio de un pueblo próximo. Reb Leib mismo tomó parte de la

purificación y preparación del cuerpo para su entierro, y durante el

resto de su vida observó el aniversario del fallecimiento de este

penitente cada Iom Kipur, recitando el kadish para la elevación de su

alma.

 


La Teoría de la Evolución de Darwin:
El Hombre Mono o Viceversa ?

Desde que Charles Darwin formuló su teoría de la evolución de las especies,
hace 140 años, casi ininterrumpida y cíclicamente, reaparece el tema en la
sociedad, aportando una nueva evidencia que efectivamente descendemos de
monos inteligentes.

Por lo tanto no resulta sorprendente que una vez más, se abra el debate
acerca del hombre-mono.

Si nos refirieramos a Tarzán, la famosa novela de E.R. Burroughs, el debate
resultaria ameno y confortable, pero tratandose del origen del hombre en
este planeta, la discusion debe no solo ser responsable, sino también,
extremadamente crítica y racional.

Ningún judío temeroso de D,s acepta la teoría de la evolución de Darwin,
porque simplemente contradice la descripcion de la creacion del hombre y
las especies que narra nuestra sagrada Torah en su libro de Bereshit
(Génesis). Si justificara mi posición como hombre de Fé, aunque
absolutamente válido en mis argumentos, quedaría muy limitado el terreno de
la discusión, porque bastaría un "......lo siento, no comparto su posición
porque no soy religioso...." para dar por tierra el debate.

Por el contrario, y recurriendo a la misma modalidad con que los defensores
de la teoría sostienen la suya , podemos perfectamente emplear
razonamientos científicos y racionales para descalificar la teoría de
Darwin. Es obvio, además que de recurrirse a un "....lo siento, no comparto
su posición porque no soy racional....." quedaría muy poco elegante aunque
demostraría, per se, que efectivamente a veces, razonamos como monos.

La teoría de Darwin es un fenomeno cultural, y por ello, la discusión de la
misma debe abordarse en su carácter de tal.
La lengua española define la cultura como el conjunto de conocimientos que
se consideran indispensables para los individuos. Quien los adquiere, debe
entonces considerarse "culto".

Si nos propusieramos a manera de experiencia sociológica, encuestar
individuos de mediana edad, acerca de sus conocimientos sobre la naturaleza
corpuscular y ondulatoria del foton, concluiríamos seguramente, que este no
es un conocimiento incorporado a la cultura del hombre. Y creo que idéntico
resultado obtendríamos si el objeto de nuestra investigación fueran los
aportes matemáticos para evaluar el efecto invernadero, el ciclo biológico
del plasmodium falciparum o la utilidad de un ordenador cuántico de
silicio.

Una pequeñisima proporción de personas encuestadas tendrían algún
conocimiento de estos temas. Resultado poco sorprendente y perfectamente
predecible.

Sin embargo, los genes son la excepción de la regla. Un conocimiento de
elevada connotación técnica es patrimonio cultural del hombre común.

Difícilmente podamos encontrar un individuo que habiendo sobrepasado su
nivel elemental de escolaridad, no tenga una concepción personal de los
genes.

Pero incurriríamos en un error si suponemos que este conocimiento genético
popular ha sido resultado de una concurrencia masiva y universal a
simposios y congresos que convocan a los genetistas del mundo, o el
resultado de la lectura exhaustiva de revistas especializadas como Nature
Genetics, Molecular Genetics o Genomics.
Los genes siguen siendo, como cualquier otro conocimiento técnico,
patrimonio del genetista, porque simplemente requiere estudio y dedicación.

Es muy probable que los sociólogos tengan la respuesta a este fenomeno.

Evidentemente todo aquello que trate de explicar nuestra esencia, que
pretenda responder a preguntas que sustentan la angustia vital de aquello
que no comprendemos, capta el interés de cualquier individuo racional.
Y pareciera ser que la teoría de Darwin tiene que ver con quienes somos, de
donde venimos, para que vivimos y que potencial tenemos.

En ese sentido debemos aceptar que la teoría de la evolución puede resultar
mas interesante que el ordenador de silicio para el sujeto pensante.

De que manera, entonces, la teoría de Darwin accedio a la cultura del
hombre?

Muy simple. A traves de los medios de comunicación masivos, que al momento
de requerirlo, no estuvieron ausentes cuando resulto conveniente crear a la
manera de una mecánica popular (conocida publicacion de los años 50), una
genética popular.

Ultimamente la teoría de Darwin volvió a emerger a raíz de la pronta
finalización del proyecto Genoma Humano. Al tener acceso a las
declaraciones de Craig Venter sobre la teoría de Darwin; uno de los
científicos que descodificó el genoma, y al tratamiento que un conocido
periódico argentino le confirió al tema, me he sentido movilizado a
discutir esta temática con el mayor rigor ético y científico posible.

En el contexto de una sociedad mercantilista, asistimos a la era del
"conocimiento compulsivo", vale decir a la necesidad imperiosa de
investigar para conocer e informar acerca de lo conocido. Es comprensible
suponerlo asi porque la información, mecanismo de difusión del
conocimiento, entraña cuantiosos intereses económicos, que de otra manera,
transformarían al conocimiento en un mero status inerte e improductivo.

La competencia científica es despiadada y desenfrenada, y los objetivos no
son invariablemente "nobles", ern procura de la Verdad. El hombre de
ciencia se ha des-personalizado y en su lugar, las empresas asumen el rol
de investigador. Cuesta creer que Craig Venter, cientifico renombrado, pero
tambien presidente de Celera Genomics, empresa de investigación genética
que cotiza en Wall Street, pueda sostener criterios puramente científicos,
sin tener en cuenta las repercusiones económicas que de ellos puedan
surgir. Por ello, como afirmó Neil Risch, del departamento de genética de
la Universidad de Stanford, "todos sabemos que es difícil publicar
resultados que esten en contradicción con los que han tenido un gran eco
mediático".

El círculo cierra perfectamente porque del lado opuesto a la investigación
existe una sociedad "light", ávida por el producto científico y
fehacientemente convencida que la ciencia tiene respuestas para todo. Y es
en este punto, donde los medios de difusión pueden concientemente o no,
tergiversar la información y presentarla, aunque absurda, como una Verdad
Absoluta.

Los ejemplos son elocuentes.

El crucigrama del New York Times del 30 de Octubre de 1994, probablemente
uno de los periódicos mas prestigiosos del mundo, dice textualmente:
determinan la personalidad. La respuesta correcta contiene 5 casillas:
genes.

Dean Hamer, excelente biólogo molecular del Instituto Nacional de Salud de
los Estados Unidos, publicó en la prestigiosa revista Science, sus
conclusiones acerca de marcadores genéticos en el cromosoma X y la conducta
sexual. Una lectura minuciosa y técnica de su artículo, revela datos
estadísticos que solo mencionan relaciones entre marcadores genéticos, algo
asi como una similar secuencia genética en un determinado lugar del genoma,
entre individuos homosexuales. La misma revista, que arbitra la elección de
los artículos publicables con una rigurosidad "prusiana", sin embargo, al
momento de "vender" comenta en su sección destinada al gran público el
mencionado artículo de Hamer, con el título: ""Evidencias del gen de la
homosexualidad".

Para comprender la distancia entre la conclusión de Hamer y el anuncio
"publicitario" de la revista, podríamos analogar el descubrimiento de la
pólvora y el Proyecto Apolo XI. Ni mas ni menos.

O un ejemplo mas cercano, según las palabras de Venter, provenimos del mono
porque nuestros genes son similares.

En una conferencia en el Gene Media Forum de New York, dictada
recientemente por Venter a raiz de las conclusiones del Proyecto Genoma,
afirmó que...puede ser perturbador para algunos pensar que tenemos los
mismos genes que el resto de los mamíferos...".

Nuestros genes estan en las otras especies del planeta, porque justamente
venimos de esas especies...(??)....los estudios genéticos le dan la razón a
Darwin....(?) Todos los genetistas estan de acuerdo en que la teoría de
Darwin ha dejado de ser teoria, y se ha transformado en una ley
biológica....

Y ahora, finalmente el debate, desde una óptica racional

Las palabras de Venter reflejan la eterna disputa entre los genetistas
evolucionistas y no-evolucionistas. La similitud entre los genomas de las
especies, no habla necesariamente de un antecesor común, sino que todos los
seres vivos hemos sido creados con una materia prima similar.

Si bien es cierta la similitud genómica entre los simios y el hombre,
también son ciertas otros parentescos genéticos de "muy bajo rating".

El orden de los genes en el cromosoma X, es casi idéntico entre los gatos y
el hombre.

La denominada citocromo C; enzima clave de la cadena respiratoria
mitocondrial , es considerada como un elemento primordial en el
funcionamiento celular de todos los seres vivos. Esta constituida por 100
aminoácidos, cuyo ordenamiento esta determinado genéticamente.

El parentesco genético de estos aminoácidos entre las especies es
elocuente. De los 100 aminoácidos que lo constituyen en el hombre, solo 10
difieren en el caballo, 10 en el sapo, 14 en el atún. La citocromo C
mitocondrial difiere entre la ballena y el conejo solo en 2 aminoacidos, y
entre la ballena y el perro, también en dos aminoácidos.

Por lo tanto, afirmar que provenimos del mono por nuestra similitud
genética tiene un elevado valor de mercado; pero confirmar que descendemos
del sapo, aplicando el mismo criterio de observación, podría tener un
efecto desvastador aún para un científico de enorme prestigio y reconocida
trayectoria.

Otras dos observaciones elocuentes en relación a la teoría de Darwin surge
de las "especies intermedias". Donde están? El hombre mitad gato, el hombre
mitad perro o el hombre mitad mono. El salto brusco de una especie a otra
es un imposible biológico, como también lo es el alto de una especie a
otra. El perro fue siempre perro, y el hombre, hombre.

Los dinosaurios se encontraron, pero estos eslabones intermedios, donde
están?

Y finalmente, la evolución y los cambios genéticos requieren necesariamente
mutaciones.

Un cambio en el genoma (mutación) implica un disturbio biológico de tal
magnitud que siempre es deletereo, o sea, no conveniente. Mata o enferma.

Suponer la sucesión de infinitas mutaciones que ocurrieron por azar en una
longitud de 3 billones de nucleotidos a lo largo del genoma y en miles de
años, y que dieron por resultado final, el hombre actual, partiendo del
chimpancé, es un absurdo que atenta las reglas elementales de la biología
conocida hasta hoy.

O al menos, seguirá siendo por siempre una teoría indemostrable e
irrepetitible que emerge cíclicamente cuando el hombre, alejado de D,s,
necesita encontrar "su identidad."

La cultura del pueblo judío es, analógicamente, Kol-Torah.

Y aunque es conocido por muchos, siempre es conveniente recordarlo.
Frente a tanta insistencia, es posible que algunos hombres provengan del
mono.

Nosotros, Baruj Hashem, de Abraham Avinu.

Dr Daniel R Cohen
Genetista de la Universidad Johns Hopkins
Baltimore, MD
Estados Unidos

 


¿Qué innovó Lubavitch?

 

de  Kfar Jabad (Israel)

 

Un encuentro único en su especie sucedió en julio pasado, en

WashingtonD.C. (USA) cuando se encontraron emisarios del Rebe de

Lubavitch de todo el mundo con la comunidad internacional en esa ciudad,

en la cual en su transcurso se escuchó el siguiente discurso del

conocido escritor Elie Wissel.

 

¿Qué significa Lubavitch?

Lubavitch es el movimiento en el que personas de todos los ámbitos,

con concepciones de vida diferentes o aun contradictorias pueden unirse

y encontrar su común denominador. En el marco de Lubavitch, dos

personas como Roni Perlman y yo podemos unirnos y hablar sobre temas que

nos interesan a ambos, como ser el futuro del judaísmo en el mundo.

Por eso, continuamos pertenciendo a Lubavitch, a pesar de que también

pertenecemos a otros ámbitos.

¿Qué es Lubavitch? - Tal vez Lubavitch sea la melodía "Tzamá

lejá nafshí". Quien escuchó al Rebe entonar "Tzamá lejá

nafshí", no lo olvidará en su vida. Cada vez que llegaba a 7701,

ansiaba oír al Rebe entonar esta canción que hacía vibrar la

esencia de mi alma. Y lo interesante es que cada vez sentía lo mismo

nuevamente.

Y tal vez Lubavitch sea el sueño en el que la belleza y la verdad de

Am Israel van juntas. A veces hablamos sobre la "verdad judía", pero

olvidamos lo hermoso de "ser judío", la belleza de estudiar una hoja

de Talmud o de un cuento jasídico, la bella amistad que nace entre los

que estudian Torá, el entusiasmo y el éxtasis de una plegaria

sincera. Esto es Lubavitch. Vi esto también en la corte de Viznitz,

donde me crié, pero encontre un entorno más ameno en Lubavitch.

Y es tanto lo que quiero a Lubavitch, que nunca me enojaré con

ustedes, aunque tenga una buena razón para hacerlo. Cuando alguien de

Lubavitch me pide un favor, prefiero decir que sí de inmediato y así

ahorrarme tiempo de conversaciones telefónicas. ¿Y por qué no

puedo enojarme con Lubavitch? Porque ustedes no actúan siguiendo sus

propios intereses, sino procurando el bien del prójimo. Para ustedes

no existe el concepto "Judío alejado". "Cada judío es un allegado",

dijo el Rebe.

¿Qué significa Lubavitch para mi? - Estudié un poco de Tania y

cuando me encontré con el Rebe, descubrí la esencia de Lubavitch.

Pienso en el Rebe muy seguido. Pienso en él. Pienso en él cuando

canto en Shabat y cuando me pongo los tefilín, y lo extraño mucho.

Recuerdo la primera vez, cuando conocí al Rebe en un farbrenguen. todo

era tan nuevo para mí. Nunca había visto tantos jasidim juntos en

una reunión. Cuando entré por primera vez a una audiencia privada,

el Rebe me pidió que le contara historias sobre la shoá, pero no

quise hablar. Porque sabía que él conocía mejor que nadie el

sufrimiento del pueblo judío. Cuando ocurría un problema en algún

lugar, el Rebe lo sabía. Cierta vez pensé: "¿De dónde tiene

tiempo para escuchar sobre todos esos asuntos?" Pero el Rebe sabía

todo...

Por eso, cuando venimos hoy a festejar y conmemorar 50 años de

activismo del Rebe, debemos saber que el Rebe invirtió en estos 50

años, varios cientos de años.

Cuando el Rebe te observaba, por un lado tenías miedo, porque el Rebe

veía todo lo que sucedía en lo profundo de tu alma. Por otra parte,

estabas alegre porque al menos había alguien que, de verdad, quería

ver qué pasaba contigo.

A veces teníamos diferencia de opinión. Por ejemplo con respecto a

los judíos que estaban tras la cortina de hierro. Yo quería gritar y

protestar contra el gobierno de la Unión Soviética y el Rebe pensaba

que era mejor actuar en silencio por los canales diplomáticos. Al

final me di cuenta que el Rebe tenía razón, como siempre.

Pero cuando había que gritar, el Rebe era el primero que lo hacía. Y

eso también debemos aprender de él. El último sábado el tribunal

iraní condenó a prisión a un grupo de judíos. ¿Acaso el Mosad

necesita que un zapatero y un mohel sean sus espías? Estos acusados,

sufren solamente por ser judíos. El mismo juez iraní lo dejó

entrever en sus palabras. Y el tribunal iraní decidió justamente

hacer conocer el veredicto en Shabat para quebrar el ánimo de estos

judíos. Yo creo que si el Rebe hubiera estado acá habría

protestado por esto.

Durante los últimos 50 años el Rebe hizo más que cualquier persona

en el mundo para profundizar la educación judía y fomentar la

unión en el pueblo judío y acercar a la gente con amor. No somos los

policías de Di-s. La puerta de entrada a Lubavitch está abierta a

todo judío, sea quien sea. Todo judío será recibido en Lubavitch

con amor.

En los últimos 50 años, el pueblo judío sufrió mucho. Sucedieron

las peores tragedias que conoció la historia de la humanidad. ¿Qué

hizo el Rebe? - Construyó sobre los escombros. Tomó a los alumnos de

las ieshivot que quedaron en Europa, y construyó con ellos un

pequeño santuario.

Tomó a los judíos sobrevivientes de la Shoá con sus corazones

quebrados y los envió a levantar centros de judaísmo en todo el

mundo. Hoy en día, todo el que se ocupa en la difusión del

judaísmo, en cualquier parte del mundo, debe encontrarse con Jabad.

Está escrito: "Todo aquel que llora la destrucción de Ierushalaim,

logra ver su reconstrucción". Cierta vez escuché la siguiente

explicación: quien no sabe llorar cuando hay que llorar, no sabe