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Hikonu 53

 

 

 

                Editorial

 

               Matisyahu

                Una Noche de Oportunidades

                Debajo de la superficie

                Otras Notas de esta Edición

 

      

      

 

               

 

 

 

 

Editorial                                                       B"H

Shalom Uvrajá

El pasado mes judío Adar, está intrinsecamente relacionado con Moshé Rabeinu, Moshé nuestro maestro, pues es el mes que nació y falleció y el mes actual, Nisán, nos liberó de la esclavitud egipcia y nos condujo por 40 años como un pastor fiel que conduce su rebaño. Su vida nos deja muchas lecciones hasta hoy en día. Empezando por su entrega incondicional por el pueblo judío en su conjunto y por cada uno en particular aún a costa de sus propias necesidades. Su entrega por la Torá para enseñarla a cada uno tal cual y el ejemplo que daba en la observancia de las ordenes divinas, las Mitzvot.
Cada uno de nosotros-dice Rabí Shneur Zalman en su libro Tania-tiene un pequeño Moshé Rabeinu que lo alimenta con las fuerzas necesarias para expresar al máximo nuestro judaismo de fe, Torá y mitzvot y para redimirnos de nuestras miserias humanas defectos y limitaciones (representado en la palabra Mitzraim-Egipto) lo que tenemos que hacer nosotros es descubrirlo y desarrollarlo.
Eso exige unirnos a sus enseñanzas de la Torá, dicho simple estudiar Torá en abundancia y en calidad, unirse a grupos de estudio de una Torá "divina" y genuina que el Beit Jabad ofrece día a día para cada judío, un estudio que cala en lo más profundo pero libera a la persona de las dificultades cotidianas. Otro punto fundamental que nos enseña el Moshé de nuestra generación -El Rebe de Lubavitch que este 11 de Nisán cumple 105 años-que para que nuestros hijos nos escuchen cuando querramos orientarlos en el camino del judaismo, debemos nosotros mismos estudiar Torá y que ellos lo sepan entonces razonarán “si mi padre estudia y le interesa lo que dice Di-s entonces haré lo mismo y lo respetaré como dice Di-s en los 10 mandamientos, ahora si mi padre no le intertesa lo que dice Di-s porque voy a respetar yo lo que dice Di-s”, como resultado no honrará las palabras de su padre. Querido lector esto es muy fino y muy profundo y a la vez una realidad inobjetable. Aproveche las oportunidades de estudio que Beit Jabad Rosario le ofrece (vea retiración de contratapa)!!!
Pesaj casher vesameaj!!!

Rab. Shlomó Tawil

 

  El Superstar del Reggae Jasídico
            Matisyahu

•  Extraido de Jabad Magazine

"ERES UN GUERRERO QUE LUCHA POR SU ALMA
TOMADO DEL MUNDO DE ARRIBA
Y TRAÍDO AL MUNDO DE ABAJO"

"DEL PROPIO BOSQUE PROVIENE LA MANO PARA MANEJAR EL HACHA PARTÍ ESE DESIERTO QUE NO 
PERMITE ESCUCHAR DÓNDE ESTÁS ABRE UN CAMINO PARA QUE PUEDAS ENCONTRAR TU VÍA DE REGRESO CÓRTALOS, CÓRTALOS; CÓRTALOS, CÓRTALOS
(CHOP' EM DOWN)"

Extractado de interpretaciones de Matisyahu


Una nueva era requiere de una nueva voz, una que diga la verdad, que hable del corazón, y tenga la magia para atraer a las masas. Si usted no ha oído hablar de Matisyahu, es tiempo de hacerlo. 

Esta estrella del “reggae Jasídico” de veinticinco años, Matisyahu, surge como una importante nueva voz en la escena judía. Actuando con todo el atuendo Jasídico -sombrero, traje negro, y el tzitzit al viento-
Matisyahu lleva su Judaísmo en su manga, y en lugar de apagar al público con ello, ha demostrado que lo enciende. Su música, una combinación única de profunda poesía espiritual y un salvaje beat reggae, atrae a públicos de todas las edades y trasfondos religiosos. Exponiendo su legitimidad con repetidas actuaciones en la televisión nacional, largas crónicas en la mayoría de los periódicos más prestigiosos del mundo, colaboraciones musicales con algunos de los nombres más grandes, innumerables actuaciones en vivo con llenos totales, y un cachét que está subiendo constantemente, obtendremos los ingredientes de un bona fide, súper-estrella del reggae Jasídico. 
EL principio
Empecé mis actuaciones como "Matisyahu" hace aproximadamente dos años. Había comenzado a observar los preceptos recientemente y estaba en la leshivá, cuando recibí la propuesta inicial de actuar. Le pregunté a un reconocido rabino de Crown Heights, y él me dio permiso. La primera vez que mi rabino me oyó cantar, recuerdo haciéndolo, con mis ojos cerrados, no porque estaba visualizando la música, sino porque tenía mucho miedo de ver cual iba a ser su reacción. Cuando al final abrí mis ojos, el Rabino Goldberg tenía un brillo en sus ojos que decía: "¡Ah, Matisyahu!" Había visto que yo no era sólo un chico de la leshivá que quería ir a un club a cantar sino que entendió que tengo algún tipo de talento.

EL NOMBRE
Mi nombre secular es Matthew Paul Miller. Mis padres me hicieron el brit milá (circuncisión) y me dieron un nombre judío pero se olvidaron de cuál era. En la escuela hebrea improvisaron con Matisyahu porque mi nombre era Matthew. Mucho después, mis padres encontraron el certificado original del Brit. Consulté a un rabino: "¿Cuál es mi nombre hebreo? Mis padres encontraron mi certificado de Brit Milá, y el nombre que figura allí es Feivish Hershel. Me he llamado Matisyahu durante los últimos años; He sido llamado a la Torá como Matisyahu." El Rabino dijo: 'Todos te conocen como Matisyahu, así que tu nombre es Matisyahu."

EL VIAJE
Hace cinco años tenía una banda, y tocábamos en los bares de la universidad en Eugene, Oregón. Me recuerdo estar tocando nuestra música y echando una mirada alrededor. Nadie estaba escuchando lo que estábamos diciendo. Un tipo estaba hablando con su chica en una esquina del local, otros tipos estaban emborrachándose, y yo estaba saltando en el escenario como un payaso. Era duro imaginar que lo que estaba haciendo tenía algún significado.
Entonces fui a estudiar a la Universidad, la New School University, en la Ciudad de Nueva York. Por entonces sabía que creía en Di-s, y sentía un tipo de conexión con mi Judaísmo. Quería explorar los caminos para acercarme a Di-s y no estaba seguro de cómo. Estaba tomando clases de espiritualidad; Recibí un Libro de Plegarias de una Sinagoga y empecé a salir furtivamente a la terraza del edificio después de clase con un Talit (mantón de oración) y un Sidur. Rezaba para que Di-s me mostrara lo que es real y lo que es verdad. Estaba deseoso de hacer lo que El me mostrara, si Él me lo mostraba claramente. Entonces, el camino entero se abrió para mí.
Antes de que fuera religioso, para mí la música era el alma. Siempre tenía auriculares por todas partes a donde iba, y miraba el mundo a través de la lente de cualquier CD que estaba escuchando.
Empecé a asistir al Carlebach Shul y realmente me gustó. Ellos tienen hermosas melodías y una agradable atmósfera, por eso tenía sentido para mí ir a los servicios. Pero después, no quería sentarme con cualquiera a la mesa de Shabat porque me sonaba aburrido.

Encontrando LA FILOSOFÍA
JASÍDICA -EL ALMA DE SU MUSICA
Encontré a algunos jasidim de Jabad, y empecé a estudiar filosofía Jasídica, y mucho de ello me sonaba verdadero- las ideas sobre Di-s y el alma. También me conecté a la idea del pensamiento Jasídico que dice que para conseguir salir fuera de uno, se tiene que hacer algo que no necesariamente sea cómodo; pero una vez que se salta fuera de la zona de comodidad y se prueba algo más, entonces se puede tomar una decisión más honesta. Es como tener tu propia manera de ver, y para poder ver diferente, debes probar algo más, y entonces crece en ti.

SOBRE JUDAÍSMO Y MÚSICA
En el mundo secular, muchos músicos y artistas casi reemplazan su alma con la música y las artes. Antes de que fuera religioso, para mí la música era el alma. Siempre tenía auriculares por todas partes a donde iba, y miraba el mundo a través de la lente de cualquier CD que estaba escuchando. En el judaísmo, hay otro tipo de comida para el alma, otro tipo de sustento espiritual que pasa por las Mitzvot y el estudio de Torá. En el Judaísmo, rezando y estudiando lo que uno ama aprender, cambia la lente que uno tiene sin usar algo externo.

SOBRE EL ÉXITO
Pienso que parte de la razón del éxito es simplemente la propia música. ¡Es buena música! Antes de que fuera religioso, iba a un "el micrófono abierto" y hacía lo mío, y la gente realmente 'se metía' en eso. Pero lo Jasídico agrega definitivamente algo y lo hace bien. El reggae jasídico- nunca lo planeé de esta manera- funciona muy bien.

SOBRE PARECER "JUDÍO"
La primera vez que vestí un yarmulke (kipá) en público, sentí una de las más grandes emociones. Sentí por primera vez que estaba llevando mi propia ropa; Me sentía como si estuviera representando algo verdadero. ¡Se sentía tan bien! Al otro día compré los tzitzit, y dos días después de eso, ya no me afeité. Hubo momentos en que caminaba por la calle y sentía vibraciones negativas de algunas personas alrededor de mí. Los miraba y podía ver que eran antisemitas, y pensaba para mí: "no deben gustarle los judíos porque obviamente yo soy judío." Lo que noté a partir de mi teshuvá fue un gran sentimiento de respeto que recibí de la gente. Pienso que es porque ven que estás haciendo tu cosa. Realmente estás "haciéndolo". No estoy intentando ser algo que no soy. Siendo religioso y viviendo por como un judío- no estoy perdido y asimilado en la cultura. Siento que muchas veces la gente respeta esto.

 

Una Noche de Oportunidades

•  Extraido de Jabad Magazine

Al dar la medianoche, la plaga de los primogénitos golpeó a Egipto. EL Faraón se apresuró en la espesa noche, a buscar frenéticamente a Moshé y Aharón. Les suplicó tomar a su pueblo y partir de Egipto inmediatamente. Pero Moshé se negó a darse prisa. Los judíos necesitaban tiempo para empacar y prepararse. Necesitarían provisiones para su viaje. ¿Quizás los egipcios serían tan amables de proveerlos de enseres y vestidos? Los egipcios abrieron sus despensas y dieron todo tipo de regalos a sus esclavos del pasado. Los judíos pasaron corriendo toda la noche, amasando riqueza. ¡El judío más pobre al dejar Egipto iba cargado con noventa camellos con oro y plata!. No sólo era riqueza material la que los judíos estaban almacenando. Alojadas dentro del oro y plata de Egipto se hallaban "las chispas de santidad" que ávidamente esperaban su redención. Estas chispas redimidas constituirían la cosecha espiritual del exilio egipcio, el cumplimiento de La Promesa Divina a Abraham1, que sus hijos partirían de Egipto con "una gran riqueza". Un hombre, sin embargo, no se unió al frenesí.
Ciento treinta y siete años antes, losef había profetizado la futura redención. Él le había pedido a su pueblo que juraran que al llegar el momento, ellos recogerían sus restos y los llevarían a la Tierra de Israel para recibir sepultura allí.2
Los hijos de Israel, ocupados despojando a Egipto de su tesoro, se olvidaron de su sagrado juramento. Moshé lo recordó y partió en busca de la tumba de losef. Visitó a Seraj, la venerada hija de Asher, una de las pocas personas vivas que podía recordar las últimas horas de losef.3 Seraj informó a Moshé que losef había sido puesto en un cofre de metal, que había sido hundido en el Nilo4. Ella lo llevó al Nilo y señaló el lugar. Moshé tiró una piedra en el río, en ese sitio y llamó a losef: "La noche que has profetizado llegó finalmente. Di-s Ha cumplido su promesa y tus hijos son ahora redimidos. Salvo por nuestra responsabilidad hacia ti, estamos todos dispuestos para salir. Por favor, sube a la superficie y comenzaremos nuestro éxodo". Después de lo cual el ataúd de losef subió a la superficie.5
Haciendo un comentario sobre esta historia, el Midrash declara que el Rey Salomón se refirió a Moshé cuando dijo (Proverbios 10:8): "El sabio de corazón escogerá la Mitzvá" La noche estaba llena de oportunidades. El virtuoso junto al malvado, el sabio junto al tonto y los líderes junto a las personas sencillas- todos estaban corriendo para recolectar los valores egipcios y las recompensas espirituales que estos contenían. El único hombre verdaderamente sabio fue Moshé. El dejó de lado la oportunidad de amasar tesoros físicos y espirituales y fue a cumplir una especial y única (de una vez-en-la-vida) Mitzvá.
El Midrash concluye:
Iaakov fue honrado con que losef, el hombre más poderoso de Egipto, se ocupara personalmente de su entierro. losef fue premiado a cambio, cuando Moshé, el judío más grande de la historia, asumió la tarea de hacerse cargo de los restos de losef. ¿Y quién enterró a Moisés? El propio Di-s. (Deuteronomio 34:6; Rashi, ibid.)


En toda la riqueza de la tierra y en todas las recompensas del Cielo, no hay nada más grande que una MITZVÁ.

                                                    
1. Génesis 14:15; ver "Chispas" en última sección de la Parsha
2. Génesis, 50:25; el Éxodo, 13:19.
3. cuando Moshé vino a Egipto con su promesa de redención, los ancianos judíos fueron a consultar con Seraj porque "el secreto de la redención le fue dado a ella". Ellos deseaban saber si Moshé era el verdadero redentor o si su esfuerzo acabaría en la infamia, como los esfuerzos anteriores para evadirse de Egipto. Cuando le dijeron que Moshé usó las mismas palabras que losef usó antes de su fallecimiento, PAKOD IFKOD ("Recordar Yo recordaré"), ella lo declaró el verdadero redentor. (Tosafot, Sota 13a)
4. los egipcios hicieron esto por dos razones. (A) El Nilo era su fuente de sustento y ellos esperaban que la sagrada presencia de losef les trajera bendición. (B) Sabiendo que los judíos estaban atados por su juramento de llevar sus restos a Israel, resolvieron enterrarlo de una manera que esperaban fuera irrescatable. De esta forma, esperaban retener a los judíos esclavizados en Egipto indefinidamente. (Talmud, Sota 13a,; Devarim Raba, Parshat Braja.)
5. Para más detalle vea: Midrash Mejilta 13, 19,; Midrash Raba, Shemot 20, 19,; Talmud, Sota 13a. También vea el Comentario de Rashi a Éxodo 32:4.

 

Debajo de la superficie:
una mirada más profunda a la modestia

•  Por Dina Coopersmith del libro “Las Mujeres Judías hablan de Temas Judíos”

Dina Coopersmith es maestra en el Midreshet Rachel College of Jewish Studies for Women y en el Machon Gold. Recibió su licenciatura en Tanaj y educación del Michlalah Jerusalem College for Women y su master en estudios judíos del Tauro College. Vive en Jerusalén con su marido y sus hijos. Varias de las ideas de este artículo están adaptadas de una conferencia del rabino Zev Leff: "El concepto de la modestia".


Puede que hayas oído antes del concepto. En hebreo, se conoce como tzniut, que se traduce comúnmente como “modestia”. Mucha gente cree que significa una preocupación excesiva por el largo de las polleras, largos de mangas y escotes. Si observamos con mayor profundidad, no obstante, puede que descubramos una nueva comprensión de este concepto.
En prácticamente toda cultura, las ropas son un requerimiento básico. Incluso en los climas tropicales más cálidos, los habitantes llevan alguna forma mínima de vestimenta. En ningún lugar, sin embargo, los animales instintivamente se cubren. ¿Cuál es el motivo de esto? ¿Cuál es la relación entre los seres humanos y las ropas, que abarca todas las edades y culturas?
La verdad es que no siempre fue así. Una vez, nos cuenta nuestra tradición, los seres humanos no usaban ropas en absoluto. Inicialmente, Adam y Javá andaban por el Jardín del Edén "au naturel".
Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzaban. (Génesis 2:25).
Pero después de comer el fruto prohibido, se produjo un cambio en sus sentimientos en cuanto a la ropa (o la falta de ella): Y sus ojos fueron abiertos, y supieron que estaban desnudos, y cosieron hojas de higuera... (Génesis 3:7)
¿Qué causó este cambio de actitud? ¿Por qué de repente cubrirse? La respuesta tiene su raíz en una comprensión de qué les sucedió a Adam y Javá durante este período.
Se suponía que Adam y Javá, viviendo en el Paraíso, no comieran del árbol del conocimiento del bien y del mal. Nuestra tradición nos dice que cuando desobedecieron y comieron de él, la tendencia a hacer el mal se interiorizó dentro de la psique humana. Previamente, los humanos tenían una elección intelectual entre el bien y el mal, pero el mal era externo -esencialmente un asunto filosófico-, no una fuerza interna como lo es hoy.
Inicialmente, por tanto, cuerpo y alma estaban en consonancia el uno con el otro. El cuerpo era en esencia una expresión del alma. Por ejemplo, cuando el alma quería orar a Di-s, el cuerpo se levantaba temprano y oraba. El alma quería crecer y esforzarse, por lo que el cuerpo comía alimentos saludables a fin de suministrar la energía necesaria para la exigente tarea.
Ahora, después del pecado, existe una dicotomía, casi una esquizofrenia. El alma quiere orar, pero el cuerpo refunfuña, da la vuelta y apaga el reloj despertador. El alma lucha para perfeccionarse, y el cuerpo quiere comer torta de chocolate y acostarse en la playa. El cuerpo ya no está al servicio del alma; ya no corre a cumplir sus órdenes. No sólo el cuerpo no es un reflejo del alma, sino que ahora los dos trabajan a menudo con fines opuestos.
¿Qué tiene todo esto que ver con la vestimenta y la modestia?
Cuando Adam y Javá andaban por el Jardín del Edén con sus cuerpos reflejando sus almas, no había necesidad de cubrirse. La condición física era una expresión pura e inocente de la espiritualidad de una persona, de la imagen de Di-s dentro de un ser humano. No obstante, una vez que el mal se integró dentro de ellos, centrarse en el cuerpo podía ahora distraer al observador de apreciar la esencia y personalidad de la persona. Se hizo por tanto necesario des-enfatizar lo físico a fin de volver a recalcar lo espiritual: cubrir el cuerpo a fin de permitir que el alma brillara con notoriedad. Esto permitiría que la condición física alcanzara su potencial pleno.

La modestia, los 
hombres y el Mishkán

¿Entonces por qué parece como si la modestia se aplicara más a las mujeres que a los hombres? ¿No se aplica esta falta de armonía entre cuerpo y alma tanto a hombres como a mujeres por igual?. Sí. La modestia se aplica de hecho a todos: [Di-s] te dice, hombre, lo que Él requiere de ti: sólo hacer justicia, amar la bondad y caminar modestamente [hatznea] con tu Di-s. (Mijá 6:8)
Y con los modestos yace la sabiduría. (Proverbios 11:2)
El concepto de la modestia enfatiza centrarse en la expresión del ser interior de uno y evitar la trampa de la superficialidad en todas las áreas, incluyendo el habla, el pensamiento y la acción. En nuestra historia, los actos más heroicos (como la atadura de Itzjak y la lucha de Iaacob con el ángel) se hicieron en privado, sin fanfarria o publicidad (y representando así la esencia de la modestia). Este enfoque modesto de la vida se aplica a ambos géneros. Sin embargo, para el tema específico de la vestimenta, las ramificaciones son más serias para las mujeres, como lo son también, curiosamente, para los eruditos en Torá y para el Mishkán, el tabernáculo portátil que precedió al Santo Templo de Jerusalén:

Los eruditos en Torá deben ser adicionalmente modestos en ropas y en su conducta. (Dérej Éretz Zutá 7).
Desde el día en que el tabernáculo fue construido, Di-s dijo: "La modestia es apropiada” (Tanjumá, Bemidbar 3).
¿Qué tienen en común las mujeres, los eruditos en Torá y el Mishkán?
Los eruditos en Torá son seres humanos a quienes el público les concede un grado de admiración debido a su formidable conocimiento de Torá. Hasta el punto de que representan la palabra de Di-s en la tierra, merecen un respeto adicional. No obstante, si somos engañados por el carisma externo, la belleza y las dotes de hablar en público, y no discernimos su santidad interna, hemos caído en una trampa. Su esencia interior única es tan vital que necesita de una protección externa especial: modestia física adicional.
De manera similar, el Tabernáculo representa la morada de Di-s en la tierra. Sus recipientes y estructura fueron hechos de los materiales más exquisitos, incluyendo oro, plata y tejidos hermosos. Si fuéramos a verlo como una mera construcción desprovista de contenido espiritual, estaríamos perdiendo el propósito por el que se construyó el Tabernáculo: conectarse con Di-s. Todos los utensilios, por tanto, requerían de cubiertas especiales para des-enfatizar el centelleante y elegante exterior, a fin de permitirnos centrarnos en la imponente espiritualidad debajo de la superficie.

El rico mundo interior de la mujer.

Así como los eruditos en Torá contienen dentro de sí imponente sabiduría y los recipientes del tabernáculo contenían una imponente espiritualidad, las mujeres, según el judaísmo, comparten un rasgo especial llamado biná, traducido libremente como "profundo entendimiento”. En la Torá, las mujeres son ejemplificadas como teniendo un rico mundo interior, poseyendo poderes únicos de penetración y percepción más allá de la lógica y la fachada externa. Mediante su profundo entendimiento, tienen el poder de influenciar a aquellos que las rodean. Si a las mujeres se las ve externamente, desprovistas de carácter y espiritualidad internos, se las desnuda de su obsequio y su fortaleza únicos. Por consiguiente, en lo que se refiere a la vestimenta, hay más atención en la modestia para las mujeres que para los hombres.
Además, existe un peligro especial de que las mujeres sean degradadas cuando la atención social permanece en lo externo. Las culturas que "respetan" a las mujeres principalmente por sus características físicas son mucho más propensas a degradarlas y sacar ventaja de ellas.
En vista de este riesgo (unido a la fuerte tendencia entre los varones de notar lo físico), a las mujeres se las anima a poner un énfasis adicional en su belleza real: sus fortalezas internas, sus almas.

La belleza por dentro

El honor de la hija del Rey está en el interior. (Salmos 45:14)
Por supuesto, nada de esto implica que las mujeres no deben verse bellas. De hecho, silo físico no distrae y se cumple la santidad interna, ser hermosa es una mitzvá. Tal como el Tabernáculo era increíblemente hermoso y a los eruditos en Torá se les ordena prestar una atención especial a su apariencia física, así también una mujer, un recipiente único para una rica y potente esencia interior, es más realzada por un bello exterior, uno que está ahora infundido de contenido espiritual.
Y es de eso de lo que trata todo el concepto de tzniut.

Otras Notas de Esta Edición

 

Adaptado del libro "la luz de las letras hebreas” de Editorial Bnei Sholem, en este número vemos...

La letra Záin

 

Diseño
La séptima letra del alef -bet es záin. Su diseño es el de una espada, la parte superior es la empuñadura y el trazo vertical es la hoja. Según otra interpretación, su diseño representa una corona y su cetro. Por lo tanto, la záin alude a todo lo relativo al poder y la autoridad.

Guematria
Su valor numérico es siete. El siete representa el séptimo día de la semana, que es Shabat, el día en que Di-s descansó. Pero, ¿qué significa esto? Si Di-s es infinito, ¿por qué necesitó descansar? Eso vale para un humano, un mortal que debe tomar un descanso luego de trabajar arduamente en la semana. Pero Di-s es el Ser inmortal.
La respuesta es que el descanso no es para Di-s sino para nosotros. Como trabajamos seis días a la semana y nos creemos dueños de nuestro propio destino, podemos fácilmente creer que nuestro éxito es obra puramente nuestra. Por eso Di-s nos ordena: "El séptimo día pararás de trabajar y examinarás el mundo que te rodea para entender que todo proviene de Mí". Shabat es el día en el que nos concentramos en el Creador del universo. Encontramos también que gran parte de los alimentos que comemos en Shabat están conectados con el número siete.
Luego de la sinagoga el viernes a la noche y el día de Shabat, se hace kidush sobre el vino. La palabra hebrea para vino es iain, escrita iúd-iúd-nun. Si uno suma la guematria de iain, el resultado es 70. Luego del kidush, cada uno se lava las manos y retorna a la mesa para bendecir y comer jalá, pan. La guematria de jalá, es 43, y 4+3=7. Luego de comer la jalá, viene, por supuesto el guefilte fish. La palabra -fish-, dag se escribe con la dalet= 4 y guimel= 3, igual a 7. Luego del guefilte fish viene la sopa, que es marak: mem= 40, resh= 200, kuf= 100. Juntas suman 340, y 3+4= 7. Luego de la sopa, se procede a comer la carne. La carne es basar: bet= 2, shin= 300, resh= 200, resultando 502, nuevamente 7. Toda la comida nos recuerda deliciosamente que participa de la cualidad inherente al séptimo día, el sagrado Shabat.
La santidad del siete es real, no solamente en el microcosmos sino también en el macrocosmos. Si el Primer Día de la Creación representa los primeros mil años de la existencia del mundo, el Segundo Día representa los segundos mil años, etc. Shabat representa el Séptimo Milenio, que es "un día de descanso y tranquilidad para toda la eternidad".
El Midrash nos dice que cuando Di-s creó en primer lugar el mundo, la santidad se podía palpar en cada aspecto de la vida material. Sin embargo, fueron siete pecados graves los que determinaron que Di-s se apartara siete niveles de este mundo. El primer pecado fue el de Adám en el Jardín del Edén, Luego vino el pecado de Cain que mató a su hermano. Después de eso fue el pecado de Enosh que comenzó a adorar ídolos… y así hasta llegar al séptimo pecado que completó la retirada de Di-s al más remoto Cielo. Entonces llegó Abraham y revirtió la tendencia. Al enseñar a su generación acerca del Di-s único, bajó a Di-s del séptimo cielo al sexto. Las acciones justas de su hijo Itzjak, llevaron a Di-s a un nivel más bajo, al quinto. Iaacov bajó a Di-s un nivel más, hasta que finalmente Moshé (el séptimo líder de Israel) Lo bajó a la tierra para estar entre nosotros en el Monte Sinaí. Luego de recibir los Diez Mandamientos, el pueblo judío volvió a pecar con el becerro de oro. Entonces Di-s se apartó del mundo corriente y ascendió nuevamente al primer Cielo. Este ciclo de ascensos y descensos, de mitzvot versus pecados, santidad versus maldad, se ha repetido a lo largo de la historia. En el ciclo actual, el retorno de Di-s al mundo comenzó con el Alter Rebe, quien trajo a Di-s del séptimo nivel al sexto. Y así ha continuado la secuencia hasta alcanzar la generación actual, que se prepara con aplomo y serenidad para la revelación del Mashiaj. El Rebe z-l ha dicho repetidas veces que nuestra generación es la séptima a partir del Alter Rebe, y es, por lo tanto, la generación de la Redención. Así como fue la generación de Moisés (la séptima), la que salió de Egipto, así será la nuestra la que deje atrás este galut o exilio.
Uno podría preguntarse qué hay de tan meritorio en nosotros; ¿por qué es nuestra generación la que merece salir del exilio? Y la respuesta es: Shabat, el día más sagrado de la semana, cae en el séptimo día. El séptimo es amado por Di-s. No son necesariamente nuestras cualidades individuales, sino el mero hecho de encontrarnos en esta era, lo que nos convierte en la última generación en exilio y la primera para la redención.

Significado
El nombre záin significa "corona". Hay en realidad coronas llamadas zaienin en muchas de las letras del alef-bet.
La palabra záin significa también "armas" -como en la frase klei záin (y como ya se ha mencionado, la záin se asemeja a una espada). Además, záin significa zan, mantener. En esencia, estas tres definiciones están interrelacionadas. Shabat, la corona de la Creación, es también el día donde se imparten bendiciones que protegen y mantienen en alto el espíritu de la semana venidera. Al observar el Shabat, accedemos a estas bendiciones y nos munimos de armas para vencer todo lo negativo, especialmente el ietzer hará o inclinación al mal.
Como se expresó anteriormente, una de las cosas que estamos tentados a pensar durante la semana laboral es que nuestro destino es puramente el resultado de nuestras habilidades y esfuerzos, y esta creencia, entonces, abre la puerta a la inclinación al mal en todas sus facetas. La corona y la espada de Shabat nos recuerdan que es Di-s y solamente Di-s el Amo de nuestro destino, y con esta creencia podemos entonces vencer toda fuerza negativa. Son realmente las bendiciones, nuestra arma más verdadera y poderosa.
Los significados de záin son semejantes también al Séptimo Milenio.
Cuando Di-s creó el mundo, no quiso un mundo de guerra y destrucción, odio y envidia, enfermedad y muerte. Podía haber fácilmente creado un mundo perfecto, pero prefirió hacer que el hombre tenga el mérito de ayudarlo a lograr ese estado de perfección. Y el hecho de saber esto nos dota de fuerza para mantener en alto nuestro espíritu y reforzar nuestra fe durante esta última etapa de exilio. Solamente así podremos sobreponernos a la oscuridad y las dificultades que se nos presentan.

Cuando llegue el Mashiaj, el mal dejará de reinar en el mundo, como se expresa: “…y el espíritu de la impureza será extirpado de la tierra”. La creencia en el Mashiaj, ayuda a producir la transformación de la que habla el profeta Isaías cuando dice: “Quedarán sus espadas convertidas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. Ninguna nación se levantará en armas contra otra ni ya más aprenderán el arte de la guerra”. Todo esto está contenido en la letra záin.

 

¿Cuántos judaismos hay?

•  Adaptado de “La Enseñanza Semanal”

 

Hace aproximadamente veinticinco años, viajaba en un autobús en Tel Aviv y entablé una conversación con el hombre que se sentó a mi lado. Parecía tener sesenta años, estaba prolijamente afeitado y llevaba una kipá que indicaba que era un judío observante. 
Le conté que yo había estudiado filosofía. Él sonrió, me preguntó si había oído hablar de un famoso filósofo secular judío, existencialista, ya que tenía una historia interesante para contarme. (Era tan interesante que bajé del autobús cinco paradas después de la que pensaba). 
“Cuando era un joven, en Alemania, asistí a una de las conferencias del Profesor Buber acerca de ‘Cuentos de los Maestros Jasídicos’. El hombre era un orador inteligente, un cuentista cautivador que me mantuvo literalmente fascinado durante toda su charla que duró varias horas. 
“Pero después de la conferencia, cuando con muchísimo entusiasmo me puse de pie para aplaudir, la persona que estaba sentada a mi lado, me golpeó en el hombro y dijo: “No se sienta tan exaltado. No estoy seguro de que el profesor preste atención a los preceptos básicos de la Torá”. 
Yo estaba espantado por lo que me decía. ¡La conferencia era acerca de temas jasídicos y de Rebes! “No se preocupe” agregó serenamente, “no es Lashón Hará (hablar mal de otro iehudí) él está orgulloso de ello. Vaya y pregúntele”.
Me aproximé al podio donde el Profesor estaba rodeado por sus admiradores y le pregunté: “¿Es verdad que usted no observa los preceptos?”. 
“Él me miró con ojos inteligentes y dijo con un tono de misericordia: “Mi estimado joven, hay muchos niveles de conocimiento religioso y observancia. Existe el Judaísmo de Moisés que depende de la Palabra Escrita y las Mitzvot y existe el de Abraham; una pura conexión intelectual que es sin dudas la verdad. Y ése es mi nivel”. 
“Yo lo miraba en un shock y dije: ¡Pero esto es contrario a todo lo que usted ha hablado acerca de los maestros jasídicos!. ¡Y si me pregunta, es sin dudas nada más que puro egoismo!”. 
“Usted es aún muy joven” me contestó, “cuando sea mayor, entenderá” Me respondió. 
“Bien” mi vecino de asiento continuó, volviendo sus ojos a los míos. “Unos años después vino la guerra. Pasé por los campos de concentración. Vi asesinar a mis padres, a mis tres hermanos y cuatro hermanas. Estuve allí durante cuatro años que fueron como cien de infierno. Pero entonces, un día finalizó. Usted tiene que bajar pronto probablemente, por lo que le haré corta la historia”. 
“Unos años después de que la guerra me mudé a América con mis pa-rientes y viví en Los Ángeles cuando vi un anuncio en un periódico judío que decía que el famoso profesor iba a hablar en un salón de confe-rencias. 
Compré una entrada y fui. Allí estaba el mismo hombre, un poco mayor, con las mismas historias y las mismas conclusiones filosóficas. Esperé hasta que terminó, caminé a él y le dije: “Profesor ¿me recuerda?” Él agitó su cabeza. “No”. Yo continué. “Bien, hace aproximadamente quince años en Berlín le pregunté por qué usted no cree en la Torá y usted contestó que yo entendería cuándo me hiciera mayor. 
“Bien, quiero que sepa, profesor, que he crecido muchísimos años desde entonces y puedo decirle que, sin duda, ¡¡¡usted está completamente equivocado!! No existe algo así como Judaísmo sin los preceptos. 
Me miró y dijo: “¡Usted haga su Judaísmo y yo haré el mío!” 
Le contesté: “Usted haga su Judaísmo... ¡Y yo haré el de Di-s!”
Por Ierajmiel Tilles