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Hikonu 52

 

 

 

                Editorial

 

               Janucá

                LA LEY ARGENTINA DE...

                Las Mujeres Judías hablan...

                Otras Notas de esta Edición

 

      

      

 

               

 

 

 

 

Editorial                                                       B"H

Shalom Uvrajá

La festividad de Janucá es luz y luz es alegría, alegría es vida. Janucá nos enseña que el judaismo es vida con sentido de plenitud que es lo que hace que una persona viva con alegría. Para comprender éste concepto debemos deshacernos de los prejuicios y de la falta increible de conocimientos judáicos. Por eso uno de los artículos que presentamos es sobre la mujer judía, la riqueza de conceptos que tiene el judaismo para enseñarnos sobre ella, y bien le haría al mundo entero aprender. No hay que tener vergüenza de admitir que uno debe estudiar más sobre judaismo, enriquecernos con el estudio de la Torá y que nuestros hijos lo vivencien entonces tendremos menos problemas en la conducta, los padres ganaremos más respeto de parte de ellos. Veremos con mayor posibilidad a nuestros hijos en la jupá, formando hogares ejemplares. En Beit Jabad hay una gama de alternativas de estudio para los judíos de todas las edades. Los Rabinos y sus señoras que están dedicados de lleno a esta labor de ayudar al prójimo sin busqueda de honor y riqueza sino solamente por amor al prójimo. Vamos con la verdad sin maquillar al judaismo y sin retocarlo. Con judaismo aguado incentivamos el desprecio por el mismo y luego no es sorpresa que nuestros hijos busquen casamientos exógamicos. Luego buscamos soluciones (o sabemos de antemano que hay quienes me solucionarán este tema facilmente entonces de entrada no ven ningún problema) en las conversiones que no sirven, porque el hogar sigue sin judaismo (no es suficiente tener colgado una estrella de David en el cuello) simplemente se vive convencido de algo que no es.
Todavía hay tiempo mientras hay vida, tome la iniciativa, participe de alguna clase, de algún Kabalat Shabat, compre algun libro, en este año ilumine su hogar con la luz de Janucá, por eso Beit Jabad lanza la campaña PLAN 500 (ver en interior de la revista) para facilitarle a vivenciar Janucá y comprender porqué AM ISRAEL JAI el pueblo judío vive y continúa de manera sobrenatural.

Gracias a Di-s la gran participación de judíos y judías en diferentes actividades, nos obligó en seguir pensando como hacer más actividades y eso generó la necesidad de ampliar las instalaciones del Beit Jabad. Ya está el proyecto. Ampliaremos el salón principal y el sector de damas en el templo y se hará un nuevo Salón de usos múltiples en el segundo piso. Ahora hay que ejecutar y necesitamos su ayuda, comuniquese con nosotros para tratar las diversas formas de contribución.
Este próximo 19 de kislev festejaremos un nuevo año del jasidismo, sean incriptos todos en las sendas del judaismo y del jasidismo Shaná tová umetuká.

Rab. Shlomó Tawil

 

  Janucá

•  Por el Rab. Tzví Grunblatt
De Jabad Magazine 105

El milagro de Janucá cuando pocos vencieron a muchos, y débiles a poderosos se repite todos los días. Es el milagro diario de la existencia del pueblo judío, numéricamente minoritario, a diferencia de lo que se piensa no se encuentra entre las fortunas más importantes del mundo, no goza del apoyo merecido en la prensa mundial, tiene a la mayoría numérica de paises de la ONU en contra, y sin embargo es “luz para las naciones”, el judaísmo vive, la Torá vive, el pueblo judío vive.

Cuando decimos “vive” no nos referimos a que el judaísmo sea estudiado
y analizado académicamente en las universidades. Cosas que no existen más son estudiadas por académicos especializados.
“Vive” quiere decir que cientos de miles de niños recitan el “Shemá Israel” todos los días y para ellos esto es fundamental en sus vidas. “Vive” quiere decir que millones de judíos eligen el restaurant y el menú a disfrutar en una
comida de negocios o un domingo al mediodía, en cualquier lugar del mundo, tomando en cuenta las leyes del Kashrut.
“Vive” quiere decir que millones de judíos se interesan, leen y comentan sobre la Parshá de la semana, como la información de actualidad, sintiendo que cuando hablan de la parshá de la semana pasada es “noticia vieja”.
Y más aún: “vive” quiere decir que jóvenes y familias que por las circunstancias diaspóricas de emigración y catástrofe vivida por nuestro pueblo especialmente en los últimos 100 - 150 años ni sus abuelos observaban Shabat ni Tefilín, y sus nietos -profesionales y empresarios- asumen su judaísmo con naturaleza y de manera íntegra, en la observancia cotidiana de los preceptos de la Torá.
Porque la fuerza del alma judía no se mide por la cantidad y la potencia física. Cual un fósforo encendido en una gran habitación oscura que disipa a la oscuridad.
Es lo que dice el profeta; “No con el ejército, ni con la fuerza, sino con Mi espíritu, Ha dicho Di-s”.
Esa fuerza, la fuerza de “Mi espíritu”, la de la Torá, la posee cada judío. Por ello, nunca debemos sentirnos una minoría. Si estamos en un grupo social que aún desconoce la belleza del judaísmo ¡encendamos la luz mostrándoles el camino! si somos unos pocos en una institución judía donde tenemos mucho para aportar, introducir Cashrut, Shabat, Tefilin, etc. ¡no nos achiquemos!
Si somos un joven que descubrió la conexión de su alma a Hashem y la Torá y tenemos toda una familia a la que queremos, y nos rodea pero parecería “estar en otra” ¡no nos encerremos! Con amor, cariño y dedicación iluminemos con la luz de la Torá y sus preceptos. Y aunque somos tan sólo uno frente a muchos, sin lugar a dudas “Mi espíritu”, la luz de la Torá, se impondrá.
¡Lo importante es la acción! El Rebe de Lubavitch explicó lo siguiente: Así como vemos la luz de las estrellas aunque estas se encuentran a gran distancia, lo mismo ocurre con cada buena acción que hacemos, la “luz” espiritual que estas irradian iluminan y llevan la espiritualidad aun a quienes están muy lejos
de quien hace la buena acción.
Llega Janucá - es el momento de hacerlo.

 

LA LEY ARGENTINA DE DONANTE 
PRESUNTO Y LA LEY JUDÍA

•  de Keter. Por Agustin Zbar
Suscríbase a Keter en keter@revistaketer.com

El Dr. Agustín Zbar es abogado recibido en la UBA, posee un Master de la Harvard Law School y es Profesor de Derecho Constitucional de la UBA. Fue Legislador de la Ciudad de Buenos Aires entre los años 1997 y 2000 y Subsecretario de Justicia y Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires entre 2000 y 2002. Tiene una destacada actuación comunitaria, fue Vocal Titular en la DAIA, en la Fundación Hillel de Argentina y Diputado Nacional, Mandato 2001-2005.

El 30 de noviembre del 2005, el Senado sancionó una ley (que lleva el Nº 26.066) por la cual se presume el consentimiento de las personas mayores de 18 años para la donación de sus órganos después de la muerte, en los casos en que no hubieran expresado fehacientemente su voluntad negativa a la ablación (art.5). Dado que la aplicación de esta ley puede enfrentarse a mandamientos expresos de la ley judía, es importante intentar esclarecer un poco la cuestión, dejando claro desde ya que para tomar cualquier decisión es menester consultar con un rabino suficientemente versado en el tema. Yo por cierto no lo soy, pero por mi tarea de legislador (aunque no voté la ley) intentaré Ilevar algo de información que tengo sobre la cuestión.
Para la halajá, o la ley judía contenida en la Torá oral y escrita, la cuestión aparece con bastante claridad: si bien la ablación de órganos no está prohibida, se dá en condiciones tan particulares que no puede ser comprometida "a priori", y menos por consentimiento presunto antes de la muerte, de acuerdo a lo que marca la ley de la nación recientemente sancionada. Considero que la decisión de donar por parte de una persona observante sólo puede ser adoptada en consulta y con la participación de un rabino con autoridad para esclarecer sobre la ley judía y con preparación en temas específicos de la ciencia médica.
Ello dado que deben reconciliarse, caso por caso, dos principios enfrentados que en circunstancias aparecen con diferente jerarquía: el primero es “pikuaj nefesh” o santidad y superioridad del valor de la vida humana, que permite incluso violar el Shabat, comer cerdo o infringir cualquier otro mandato divino si ello es necesario para evitar un riesgo cierto de peligro para la vida de cualquier ser humano (hay solo tres casos en los que esa "dispensa" no opera, y que son ser forzado a mantener relaciones sexuales prohibidas, a practicar idolatría y a matar a otro). Por otro lado, en relación al cuerpo sin vida, está prohibido mutilar el cadáver de un judío (nivul hamet), demorar la sepultura (halanat hamet) y obtener cualquier beneficio de un cadaver (hana at hamet). Estos mandamientos relacionados con los cadáveres judíos (como casi todos los demás según se explicó) pueden ceder ante la necesidad de salvar una vida.
El problema se presenta con respecto a la definición de "cadaver" o "vida": ¿cuándo se considera que ha cesado la vida humana? Aquí la cuestión es más compleja y existen diferentes posiciones en las autoridades rabínicas. Según la adoptada por el Gran Rabinato de Israel, y que aparentemente tiene bastantle consenso, sólo se considera que cesó la vida cuando han muerto las células cerebrales, o sea cuando ha terminado toda actividad cerebral de manera irreversible (lo que no sucede en casos de estado de coma) y el cerebro se encuentra en desintegración. De modo que solamente en estos casos la extracción post mortem de órganos para salvar una vida (no para otros fines como el estudio o la investigación científica o para un banco de órganos) estaría permitida por algunos rabinos. Para el derecho y la ciencia médica argentina, el standard de finalización de la vida puede no ser el mismo, pues la ciencia ha encontrado procedimientos médicos que prolongan el funcionamiento de ciertos órganos con el objeto de practicar la ablación para el trasplante (o para otros fines). Por ello, si se practicara una ablación de órganos a un cuerpo que no se encuentra en las condiciones que se consideran de "muerte", ello sería equivalente a provocar una muerte para el judaísmo.
Para no ser objeto de una ablación post-mortem como donante presunto de acuerdo al procedimiento establecido en la ley comentada se pueden hacer dos cosas: 1º) enviar una Carta Documento o telegrama al INCUCAI y al Registro Civil (los envíos serán gratuitos en el Correo Argentino), ó 2º) Concurrir al Registro Civil (o delegación) de su ciudad para expresar la negativa a donar los órganos. En el caso de los menores de 18 años, no se presume que sean donantes y los padres deberían en el caso permitir expresamente la ablación. "La falta de consentimiento de alguno de los padres eliminará la posibilidad de autorizar la ablación en el cadáver del menor" (art. 6 de la ley).
De cualquier modo, insisto en que cada caso es diferente; una serie de cuestiones halájicas deben ser examinadas por una autoridad en la Ley judía, por lo cual, antes de iniciar cualquier procedimiento debe consultarse con un “posek halajá”. La generosidad de quien desea salvar una vida con el propio cuerpo luego de la muerte es muy encomiable, pero no es tan simple como firmar (o no firmar) una autorización en blanco para la donación de organos.
consultas: agzbar@yahoo.com.ar

 

Las Mujeres Judías hablan de Temas Judíos

•  Autor: Sara Tikva Kornbluth y Doron Kornbluth
Editorial: Bnei Sholem 

Uno de los mayores obstáculos para muchos judíos que se sienten cercanos a su herencia es la impresión de que la tradición judía clásica desprecia a las mujeres. No obstante, si ahondamos en esa tradición con reflexión y una actitud abierta, encontraremos algo realmente sorprendente: la misma tradición que le enseñó al mundo que todos los seres humanos son hermanos y hermanas creados a la imagen de Di´s, la misma tradición que le dió al mundo su ideal de paz y hermandad universales, esa misma tradición ve a las mujeres como iguales, merecedoras del mismo respeto y admiración que los hombres.
En este libro veinticuatro autoras inteligentes, cultas y que se expresan con claridad lidian con la cuestión del lugar de las mujeres en el mundo judío.

Algunos testimonios tomados del libro:
“Comienzas con algo sencillo y significativo. Lentamente, poco a poco, toda esta tradición se vuelve tuya; te encuentras a ti misma en ella. Te encuentras a ti misma en ella como persona, judía, mujer, esposa y madre. Incluso si empiezas sin mucho convencimiento, después de un tiempo, tan sólo practicando diariamente, desarrollas una comprensión. No necesitas ser persuadida. Toda la cuestión tiene sencillamente mucho sentido". (Heather, 28).
"La manera superficial en que las relaciones se formaban y se desarrollaban en el campus sencillamente iba en contra de mis principios. ¿Es de esto de lo que trata la vida? Mira los resultados: la mayoría de los matrimonios terminan en divorcio e incluso aquellos que no lo hacen son a menudo infelices o aburridos. Yo quería una relación agradable con mi marido. Y sabía dónde encontrarla: en nuestra tradición". (Lisa, 27).

"Puedo verme hermosa, ¿pero por qué tengo que mostrar todo? ¿Por qué las chicas de trece años de hoy visten tops provocativos? ¿Por qué sus padres se lo permiten?". (Frances, 28).

"El ciclo de la mikve, de separaciones y reuniones, restablece nuestra pasión y salvaguarda una maravillosa vida íntima. Es alucinante pensar que esta maravillosa Torá ha conocido quién soy como mujer desde hace miles de años". (Sharon, 33).


"Cuando hice mi casa casher, pensé en mi abuela y sus padres. Si estuvieran aún aquí, ¡estarían tan orgullosos de mí! Y comerían en mi casa, también". (Sara, 24).

"Pienso que las mujeres judías deberían estar orgullosas de quiénes son y de dónde provienen. El judaísmo permite que una mujer sea una mujer con toda la dignidad y el respeto que ella merece. Si miras la gran fotografía, hay mucho más respeto por las mujeres en el judaísmo que fuera de él". (Riva, 35).

"Decidí comprometerme más con mi herencia y así empecé a ir a shuls e indefectiblemente era invitada para las comidas de Shabat. Si, era una perfecta extraña, pero era judía y 'parte de la familia' (un enorme obsequio que se me dio tan sólo porque mi madre es judía). ¡Y era tan increíble, este Shabat! Crecí muy feliz, pero el canto, la risa, los relatos, ¿dónde más he experimentado eso? Las personas están conectadas unas con otras, se interesan unas por otras, celebran juntas y lloran juntas. ¡Un rabino incluso me llamó tan sólo para preguntar cómo estaba! (Andrea, 28).

"Una vez estaba yo en la casa de un rabino para una comida de Shabat cuando me impactó anunciando: 'En esta familia yo tomo todas las decisiones importantes, y mi esposa toma todas las decisiones menores'. No hace falta decir que estaba sorprendida. Había visto el modo en que trata a su esposa y cría a sus hijos. ¿Había sido engañada? ¿Era realmente un chauvinista por dentro? Entonces el rabino prosiguió: 'Yo decido cuándo los Estados Unidos y Rusia deben ir a la guerra y cómo será la economía en diez años. Ella decide dónde vamos a vivir, quiénes van a ser nuestros amigos y dónde los niños van a ir a la escuela'. Hay mucha sabiduría en esa pequeña broma si piensas en ella. Ojalá la hubiera oído hace treinta años". (Judy, 52).

"Nunca he visto a los hombres respetar a sus esposas tanto como en los hogares judíos tradicionales". (Joanne, 24).

"No sólo creo en las diferencias de género, las celebro". (Donna, 45)

"Creo que hemos sido malinformados. Se nos enseña que una mujer que cría a una familia equivale a ser una esclava, algo de qué avergonzarse. ¡Cien por ciento mentira! Es el rol más importante, responsable, hermoso y creativo que existe. Muchísimas personas pueden ocupar mi trabajo, pero sólo yo puedo criar a mi hijo". (Stacy, 38).

"Me contaron recientemente de algunas feministas judías radicales que hicieron una ceremonia de circuncisión para un bebé judío de ocho días. Tenía todos los símbolos de un bris tradicional, con una excepción muy importante: ¡el bebé era una niña! Estas damas bien intencionadas estaban tratando de expresarse religiosamente como mujeres judías y terminaron haciendo lo opuesto: básicamente admitieron que los hombres continúan siendo sus modelos a seguir. ¿Por qué tenemos que hacer lo que hacen los hombres para sentirnos iguales? Si estas desdichadas mujeres supieran más de la riqueza de la feminidad judía, no tendrían que copiar las actividades de los hombres a fin de sentirse dignas". (Rina, 36).

"Me gusta el hecho de que hombres y mujeres tengan sendas diferentes hacia la santidad. Nos complementamos el uno al otro: estamos separados, somos únicos pero estamos juntos. El mundo nos necesita a nosotras las mujeres y nuestra visión única de las cosas. Los hombres tienen algunas mitzvot adicionales vinculadas con el tiempo, como talit y tefilín, porque necesitan de la disciplina espiritual. Nosotras no. Nosotras tenemos nuestros propios modos de conectarnos con la espiritualidad". (Elaine, 65).

Otras Notas de Esta Edición

 

Reflexiones

•  Por el Rabino Shlomó Tawil

 

Cierta vez, un padre y un hijo estaban viajando con su único burro. El padre montó en burro y el hijo caminó junto a él. Al llegar a su primer destino, la gente de la ciudad los saludó con comentarios malintencionados y groseros.
-¿Es éste un padre?- gritaron. -Un padre responsable ¿andaría en burro mientras su hijo camina?-. El padre y el hijo se sintieron terriblemente avergonzados, por consiguiente, continuaron viajando hacia la ciudad siguiente. Antes de entrar, cambiaron los lugares; esperando que la gente de esta ciudad los aceptara mejor.
Los viajeros se encontraron nuevamente con una severa crítica.
-¡Observen ese espectáculo indecoroso! ¡Un hijo irrespetuoso anda en burro mientras que su padre, de edad avanzada, va caminando! -Humillados, los viajeros se fueron también de esa ciudad.
Conforme se acercaron a su tercer destino, el padre sugirió que ambos montaran el burro juntos. Esto indudablemente no daría lugar a agravios.
Mientras se acercaban a la ciudad, sin embargo, la gente se reunió para contemplar el espectáculo. -¡Miren ese pobre burro comentaron. -¡Apenas puede caminar debido al peso de esos necios viajeros! ¡Se morirá enseguida! 
El padre y el hijo probaron suerte por última vez. La única opción parecía ser que ambos caminaran junto al burro. Cuando entraron a la ciudad, el burro salió de estampida y se escapó. Los habitantes de la ciudad observaron con regocijo y se rieron burlonamente. Rechazados y desalentados, sin nada, los viajeros se dieron cuenta de que los esfuerzos por complacer a los demás jamás triunfarán.

Obrar para complacer a los demás, nunca puede ser exitoso. Una persona que desea causar una impresión en otros, constantemente deberá cambiar pues cada persona le exigirá algo diferente. Debemos actuar de acuerdo a los valores y leyes de la Torá, sin ser influenciados por la perspectiva de los demás. Sólo esto puede proporcionarle a la persona verdadera satisfacción y regocijo. Lo mismo vale para las direcciones de las diferentes instituciones judías.El pluralismo, la democracia y otros términos de moda son buenos hasta que se llega a temas judáicos. Ahí empiezan a regir otros conceptos, Di-s, la Halajá (leyes judías) Torá y sus enseñanzas,amor al prójimo, Casher etc.

Hay otro tipo de personas que quieren seguir viviendo con el concepto de judaismo, tienen orgullo judío, se identifican pero no le es cómodo a sus vidas algunos conceptos judáicos, especialmente en la era postmoderna, entonces se les ocurrió una interesante idea, adaptar y retocar un poco el judaismo. La próxima parábola ilustrará mejor el tema y su solución.
Un grupo de arquitectos experimentados se encontraba estudiando la arquitectura de Londres. Al visitar el "Big Ben", un arquitecto le preguntó a otro: -¿Por qué el reloj está tan alto? Está muy mal situado. ¡Si yo estuviera dentro de un coche, me resultaría muy difícil leer la hora!
Su compañero explicó. -Años atrás, el reloj estaba mucho más bajo. Pero debieron cambiarle su altura. ¿Comprendes?, cada vez que las personas se paraban junto al reloj. Cuando descubrían que su hora era diferente de la de Ben, ¡solían ajustar el Ben! Eventualmente, después de tantos ajustes, el reloj se rompió.
-Ahora-concluyó el arquitecto, -todos deben ajustar sus relojes al que está 'alto', en vez de adaptar lo que está 'alto' para que coincida con lo que está 'abajo'.
Los que debemos cambiar somos los hombres, nosotros debemos adaptarnos a la Torá, a Di-s y al judaismo y no viceversa.

 

Caldo de Pollo para calentar el Alma

•  Autor: Pesaj y Jana Burston
de Editorial Bnei Sholem

 

El tradicional y rico caldo dorado codiciado por todas las generaciones. Como la penicilina, es un poderoso remedio que cura. Varias cucharadas de este alimento calientan el cuerpo y el alma.
Similarmente, para calentar nuestras neshamot (almas) vamos a ver a maestros, padres y amigos. Ellos comparten un agradable pensamiento de Torá; a veces envuelto en una agradable historia. Una declaración concisa envasa una riqueza de sentido en unas pocas palabras y puede, cuando es interiorizada, calentar el cuerpo y el alma.

Algunas selecciones del libro:

Ciudadano vs. Turista
Era una fría noche de invierno a principios de los años cuarenta y el Director Académico del Instituto Rabínico de la sede mundial de Lubavitch de la calle 770, se preparó para regresar a su casa luego de un largo día de enseñar a sus alumnos. Como el Director no era un jasid de Lubavitch, habitualmente no asistía a las reuniones de los jóvenes.
Sin embargo, esa noche advirtió que los alumnos estaban realizando un farbrenguen (reunión jasídica) con vigor. Preguntó qué acontecimiento inspiró esa reunión y le dijeron que era la famosa festividad de la primera liberación del Rebe de Lubavitch, Iud-Tet Kislev. Una vez que estuvo allí, el Director les concedió a los alumnos su petición de que él hablara.
El Director se sentó entre los alumnos, aceptó una pequeña copa de vodka para decir "Lejaim" y dijo: -En cada país hay ciudadanos y hay turistas. La diferencia es que un ciudadano está profundamente comprometido con su país. Se preocupa por mejorar su limpieza, por votar líderes dignos y cosas semejantes. Los turistas carecen de este sentido de lealtad.
Luego, alzando su copa, exclamó. -¡Lejaim - niños, ustedes deben ser 'ciudadanos' del judaísmo, no 'turistas'!

Crédito
Era la reunión de negocios más importante del año y el empresario esperaba llegar temprano. Conforme entró a la playa de estacionamiento, se desconsoló al descubrir ¡que todos los espacios estaban ocupados! Giró en torno a la playa frenéticamente, esperando que alguien se retirara.
"Estimado Di-s", imploró, "si Tú me suministras un sitio para estacionar, te daré el veinticinco por ciento de mis ganancias". Pese a sus plegarias, el tiempo continuó transcurriendo pero él aún no podía localizar un sitio para estacionar.
Tres minutos antes de la cita, exclamó: "Querido Di-s, si me encuentras un sitio de estacionamiento te proporcionaré ¡el cincuenta por ciento de mis ganancias!". La suerte del empresario no parecía cambiar.
"Ok, Di-s. El encuentro comenzará en dos minutos", exclamó el hombre preso de la desesperación. "¡Ayúdame y te procuraré el setenta y cinco por ciento de mis ganancias!". Al terminar de pronunciar su promesa, un automóvil se retiró del sitio de estacionamiento más cercano a la puerta.
"Di-s", dijo el empresario, "olvida el pacto. Yo encontré un sitio para estacionar".

 

 

 

Adaptado del libro "la luz de las letras hebreas” de Editorial Bnei Sholem, en este número vemos...

La letra Vav

La parte del río que se usaba como mikve para el baño ritual se hallaba situada en lo alto de una empinada colina en las afueras de la ciudad de Premishlan. Cuando la ruta que conducía a ella se hallaba resbaladiza, la gente debía tomar otra más extensa que rodeaba toda la montaña ya que escalarla directamente cuesta arriba era peligroso. Reb Meir, el Rebe de Premishlan, siempre tomaba el camino más directo sin tener en cuenta el estado en que se encontraba y pese a ello, nunca hubo noticias de que alguna vez se hubiera tropezado o resbalado.
Un día en que había caído mucha nieve y el tránsito por los caminos cubiertos de hielo era sumamente peligroso, se observó a Rab Meir caminar hasta el río como era su costumbre. También se encontraban en la zona dos extranjeros, hijos de un hombre adinerado, que habían caído bajo la influencia de la Haskalá "iluminismo". Estos hombres jóvenes no creían en proezas sobrenaturales, pero al observar a Rab Meir ascender confiadamente la cuesta, se convencieron de que la ruta hacia arriba podía ser facilmente escalada y no era en absoluto peligrosa. Para confirmar su suposición esperaron hasta ver a Rab Meir sumergirse en el rio, y entonces iniciaron ellos el ascenso.
No habían transitado más que unos pocos metros cuando se resbalaron y rodaron cuesta abajo por el traicionero sendero; requiriendo atención médica por sus heridas.
Ya recuperado, uno de ellos juntó coraje y se aproximó al tzadik con una pregunta: -¿Cómo es que ninguno de nosotros pudo atravesar ese camino sin caerse y si lo pudo hacer el Rebe sin ningún inconveniente?
Rab Meir replico: -Si un hombre logra conectarse con el "arriba", no cae "abajo". Meir está unido a lo elevado y por eso para él, un camino resbaladizo por el hielo no representa obstaculo alguno.

Diseño
La sexta letra del alef-bet es la vav.
El diseño de la letra vav es un gancho. La forma de la vav representa también una canaleja o conducto que conecta un nivel superior con uno inferior.

Guematria
El equivalente numérico de la vav es seis. El seis representa conexión, ejemplificado por los ángeles en la visión de Ezekiel, cuyas seis alas les permitieron elevarse hasta llegar a la unión y conexión con Di-S. El seis representa también los seis libros de la Mishná. Al aprender Torá, la persona logra conectarse con Di-S.

Significado
Así como el diseño de la vav se parece a un gancho, la palabra vav, efectivamente significa "gancho". Un gancho es algo que mantiene juntas dos cosas. Es también un medio de conectar lo espiritual y lo material. Como quedó expresado en la historia de Rab Meir: "Si un hombre logra conectarse con el 'arriba', no cae 'abajo'”.
Desde el punto de vista sintético, al agregar una vav al comienzo de cada palabra, se agrega el sentido de "y"; por ejemplo, veelé significa, y "estos son". Dentro de una oración, "y", es el enlace entre una palabra u oración y la siguiente. Además, si se añade la vav a un verbo, esa forma verbal pasa de pasado a futuro, o de futuro a pasado.
Por ejemplo, la palabra aia en hebreo significa "fue". La palabra veaia significa "será". La simple adición de la vav transforma el pasado en futuro. Y al contrario, consideremos la palabra iehí, que significa "sea", como está expresado en "iehí or" (Y Di-s dijo) "Sea la luz". Si colocamos una vav delante "vaiehi" el significado se transforma en "Hubo luz", en tiempo pasado.
Teniendo en cuenta esto, Ilegamos a comprender una enseñanza del Rebe tal cual aparece en su comentario del Tania: "La Torá está dividida en cincuenta y tres partes. Todas, a excepción de diez, comienzan con una vav. Del mismo modo el Tania, conocido también como la Ley Escrita del Jasidut, tiene en su primera parte cincuenta y tres capitulos. Y todos ellos, a excepción de diez, comienzan con una vav". Y la pregunta se impone: ¿Por qué todos menos diez de las partes de la Torá y el Tania comienzan con la letra vav? Quizás la respuesta es la siguiente:
La Torá se compara a menudo con el agua. Así como el agua en su curso desde las montañas hasta alcanzar el valle, se mantiene inalterable en cuanto a su capacidad de proveer vida; del mismo modo la Torá Ilega al hombre en su forma original, esencial. Siendo su punto de partida el cielo, y emanando de Di-s, fue descendiendo y continúa haciéndolo- hacia el mundo material, manteniendo intacta su naturaleza. Y éste es el mensaje transmitido por la letra vav, que es el eslabón o conducto que conecta el reino de arriba con el reino de abajo; el conducto o canal a través del cual la Torá fluye y llega al hombre. Históricamente, la Torá conecta también las leyes y costumbres del pasado con el presente, y de ese modo, el presente con el futuro. Al igual que la vav, que tiene la capacidad de transmutar una palabra, frase o concepto del pasado al futuro y viceversa, la Torá rige en todas las épocas. Su vigencia eterna enlaza aquello que aconteció al principio de la Creación con los sucesos actuates de la vida. Se podria decir que las diez secciones de la Torá y los diez capitulos del Tania que no comienzan con una vav, remiten a los Diez Mandamientos y las Diez Expresiones (del habla) usadas por Di-s al crear el mundo.
Como explica el Zohar: "Si el judío observa los Diez Mandamientos de la Torá, el mundo, que fue creado con las Diez Expresiones seguirá existiendo. Por el contrario, si no los observa, Di’s no lo permita, entonces el mundo volverá a su estado primigenio de caos".
De este modo, la vav nos muestra el monumental impacto que obramos sobre el mundo si estamos conectados con lo superior y traemos la Torá a la tierra a través de nuestro pensamiento, nuestra palabra y nuestra acción.